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LE NOUVEAU GOUVERNEMENT MEXICAIN EST ENTRE EN GUERRE SAINTE CONTRE SON PROPRE PEUPLE. ARRESTATIONS ARBITRAIRES D'HOMMES POLITIQUES COMME DE SIMPLES PASSANTS QUI AVAIENT LE MALHEUR DE SE TROUVER AU MAUVAIS ENDROIT AU MAUVAIS MOMENT, GENERALISATION DU VIOL DES PRISONNIERES, DE LA TORTURE Y COMPRIS SUR DES ENFANTS DE HUIT A DOUZE ANS , CENSURE DE TOUTE OPPOSITION... LA LUTTE NE FAIT QUE COMMENCER. El nuevo gobierno mexicano a entrado en guerra santa contra su propio pueblo. Imposición, traición, doble discurso, ruptura del pacto social, ningún respeto por los derechos humanos con la consiguiente tortura, prisión, muerte de luchadores sociales e inocentes. Censura y desprecio por la cultura y la educación.... LA LUCHA COMIENZA.

mardi 24 avril 2007

Efemérides del dogma · El Fisgón

Del sendero del peje


A golpesde miedo

Gloria Leticia Díaz

Ante la inminente aprobación, este martes 24, de las reformas al Código Penal y a la Ley de Salud para despenalizar el aborto en el Distrito Federal,

la polarización social en la capital del país adquiere tintes similares –toda proporción guardada– a los que grupos de derecha y ultraderecha le imprimieron al proceso electoral de 2006: amagos intimidatorios contra los partidarios de la despenalización, telefonemas insultantes, correos electrónicos con amenazas de muerte, spots en radio y televisión... en fin, toda una campaña de miedo impulsada por la Iglesia y organismos empresariales que confluyen de nuevo para aplastar una iniciativa laica, democrática y socialmente necesaria...


Decenas de organizaciones conservadoras y de corte católico, algunas de ellas presididas por panistas, emprendieron durante la semana una agresiva campaña de “mercadotecnia social” –con tintes semejantes a la campaña del miedo desplegada contra Andrés Manuel López Obrador en 2006– que incluyó spots, espectaculares, desplegados, llamadas telefónicas y movilizaciones para amedrentar a los diputados del PRD y del PRI que impulsan la iniciativa de ley para despenalizar el aborto en la Ciudad de México.

Dignidad Ciudadana. Alianza por la Vida y la Familia, que encabeza las movilizaciones, convocó a la segunda Peregrinación por la Vida, prevista para este domingo 22, a partir de las 10:00 horas. La organización llamó a familias a vestirse de blanco y reunirse en el monumento a la Madre, ubicado en la avenida Sullivan, y de ahí marchar hacia la Catedral Metropolitana “para pedir pacíficamente y en oración por los no nacidos”. “La misa por la vida” será oficiada por el cardenal Norberto Rivera Carrera.

Por su parte, “diputadas y diputados que apoyan la iniciativa” para la despenalización, “feministas de organizaciones civiles” y el grupo Católicas por el Derecho a Decidir convocaron a la “Gran concentración ciudadana y partidista por la despenalización del aborto”, también prevista para este domingo. La jornada se iniciará a las 9:00 con una caminata que partirá del asta bandera del Zócalo y terminará dos horas después en el Hemiciclo a Juárez. Ambas manifestaciones podrían converger en algún punto de los trayectos.

En este ámbito de tensión creciente, los legisladores locales que apoyan la reforma denunciaron haber recibido amenazas de todo tipo, incluidas las de muerte.

“Mientras se acerca la fecha en que se sometan las reformas al pleno (de la Asamblea Legislativa), han ido en aumento en número y en tono las amenazas; pero lo peor está por venir”, advierte el asambleísta Jorge Carlos Díaz Cuervo, del Partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina e impulsor de una de las iniciativas de reforma.

En espera del pase de lista de la sesión ordinaria del jueves 19, el diputado de Convergencia Alejandro Ramírez revisó los documentos que tenía en su curul. Dice que el martes 17, antes de entrar al recinto fue abordado por cuatro personas, quienes le entregaron un paquete que contenía discos compactos y un documento de tintes religiosos en contra del aborto. También incluía una tarjeta postal firmada por “denmechance” con los teléfonos y correos electrónicos del jefe de gobierno, Marcelo Ebrard, del senador perredista René Arce y de 16 asambleístas, así como un sobre.

Con risa nerviosa, Ramírez mostró a sus compañeros de la Coalición Socialdemócrata (Alternativa, PT y Convergencia) el mensaje contenido en el sobre. En una hoja blanca tamaño carta, impresa con letras mayúsculas se leía: “Costo de sangre. Costo de muerte para los asesinos diputados”.

Dentro del paquete el asambleísta encontró una lista de legisladores capitalinos encabezada por Víctor Hugo Círigo, presidente de la Comisión de Gobierno de la ALDF; Jorge Carlos Díaz Cuervo, de Alternativa; Jorge Schiaffino, coordinador de la bancada del PRI; Alejandro Ramírez, y Juan Ricardo García del PT.

Otra parte del mensaje sentenciaba: “Dirigentes de sus partidos en la Asamblea Legislativa, promotores y asesinos de niños indefensos. Aliados de judíos y masones arderán en el infierno. La defensa inicia con sus muertes”.

Antes de este episodio, Ramírez, presidente de Convergencia en el Distrito Federal, sólo había recibido una amenaza de muerte a través de un correo electrónico enviado a todos los diputados que impulsan las reformas para la despenalización del aborto.

Según Díaz Cuervo, la experiencia internacional demuestra que las presiones contra los legisladores eran previsibles. “Creo que las manifestaciones de violencia de quienes están en contra de la despenalización del aborto, van a darse, más que en contra de los legisladores, en contra de clínicas, de médicos y enfermeras, incluso contra mujeres que decidan abortar. Así ha ocurrido en Estados Unidos, en Canadá y en España. Los responsables de los ataques son organizaciones de fanáticos que operan a nivel mundial”.

En varios países, sostiene en entrevista, después de que se legisla en esta materia “viene una estrategia de miedo y de terror, justamente para evitar que los médicos y las enfermeras practiquen los abortos; para que las instituciones públicas y privadas, ante el temor de ser víctimas de atentados, decidan no realizarlos”.



Los “amantes de la vida”



De acuerdo con datos recabados por Alternativa, de 1989 a 2004 en Estados Unidos y Canadá se perpetraron 24 asesinatos, 179 atentados con bombas, 3 mil 370 amenazas de muerte, agresiones, actos vandálicos y correos con ántrax contra partidarios de la despenalización del aborto.

Díaz Cuervo asegura que en Estados Unidos y Canadá las organizaciones más radicales contra la despenalización son Operation Save America; el Ejército de Dios, fundado en 1982; Missionaries to the Preborn, y Human Life International. Esta última tiene vínculos en México con el Comité Nacional Provida, que preside Jorge Serrano Limón, como se indica en la página internet de la asociación estadunidense: www.hli.org.

En este sitio web, Human Life Internacional difunde una alerta por que en la Ciudad de México se pretende reformar las leyes para despenalizar el aborto, por lo que llama a sus afiliados a orar y mandar correos electrónicos a los diputados de la ALDF para manifestar su inconformidad. Proporciona los datos de todos los legisladores y pide a sus integrantes ponerse en contacto con Provida.

El jueves 12, un grupo de casi 30 personas, vestidas de negro y con símbolos semejantes a los usados por los miembros del Ku Klux Klan –un círculo con una cruz en medio–, se presentó en las escalinatas del recito legislativo. Profirieron amenazas de muerte contra los diputados que impulsan las reformas al Código Penal y a la Ley de Salud, las cuales prevén despenalizar la interrupción del embarazo en las primeras 12 semanas de gestación, atenuar las penas para quienes lo hagan después y la obligatoriedad para las instituciones de salud capitalinas de practicar los abortos a las mujeres que lo soliciten.

Los integrantes de este grupo dijeron pertenecer a la “Guardia Nacional Mexicana” y estaban encabezados por quien aseguró llamarse Arturo de la Peña. Esta persona acusó a los legisladores de estar “incitando al asesinato masivo” y añadió que este “es un crimen imprescriptible, que tendrá su castigo tarde o temprano y que se paga con la muerte”.

Ante estas amenazas, el presidente de la Comisión de Gobierno de la ALDF, Víctor Hugo Círigo, presentó una denuncia penal ante la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF).

Agrega que en el 2000, cuando se aprobó la llamada “ley Robles”, que incluyó causales específicas para la despenalización del aborto, hubo amenazas de antiabortistas, pero “nunca se hizo visible un grupo como la Guardia Nacional Mexicana”. Dice que estas son expresiones que sorprenden, pero que también preocupan: “Algunos pensábamos que esa etapa de la vida nacional había quedado atrás, las guerras cristeras y asesinatos por motivos religiosos. Pero resulta que no, que hay brazos armados de las iglesias dispuestos a matar”.

El priista Tonatiuh González Case, quien fue el primer diputado local en presentar una iniciativa para despenalizar el aborto, dice haber recibido amenazas desde noviembre. “Culpo a la Iglesia católica de lo que me ocurra a mí o a cualquiera de mis compañeros, porque los jerarcas han estado incitando a que las agresiones crezcan día con día”. También responsabiliza de la violencia que pueda generarse a la organización “denmechance”, que distribuyó tarjetas con los teléfonos y correos electrónicos de los legisladores y del jefe de gobierno capitalino.

Y exige: “Habría que investigar quién está financiando a esa organización. Podría ser la Presidencia de la República, el PAN o la propia Iglesia, que tiene mucho dinero”.

En entrevista por separado, Víctor Hugo Círigo Vásquez, uno de los legisladores más amenazados por ser el coordinador de la fracción mayoritaria del PRD en la Asamblea, sostiene que el incremento en el número y tono de las amenazas contra los diputados que están a favor de las reformas se origina en “el manto de impunidad” que ha tendido el gobierno de Felipe Calderón hacia sus partidarios de derecha y ultraderecha. Añade que el mandatario ha desdeñado las llamadas de alerta de los legisladores para defender el Estado laico ante los señalamientos “agresivos” que han recibido de representantes de la Iglesia católica.

Asegura que el martes 17 el secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, se reunió con representantes de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), pero, en cambio, en dos ocasiones se ha negado a recibir a los legisladores del Distrito Federal. En la primera, dice Círigo, los diputados capitalinos deseaban plantear ante Ramírez Acuña su desacuerdo por la injerencia de un extranjero, el cardenal colombiano Alfonso López Trujillo, en las discusiones de un asunto que atañe sólo a los mexicanos, así como por la presencia de una banda del Ejército Mexicano en el Tercer Congreso Internacional Provida. En este acto, el cardenal López Trujillo condenó la iniciativa para despenalizar el aborto en la capital del país.

La segunda audiencia solicitada por los legisladores a Ramírez Acuña tenía como propósito entregarle una copia de la denuncia penal presentada por Círigo por las amenazas de muerte proferidas por Arturo de la Peña, miembro de la llamada Guardia Nacional Mexicana.

Según los testimonios que recabó Círigo, De la Peña se presentó ante un trabajador de la Asamblea como miembro de esa agrupación y le dijo que ésta contaba con mil 500 afiliados dispuestos “a impedir a toda costa la aprobación de las reformas, y que si era necesario iban a poner bombas. Le comentó que lo que hizo León Toral con Álvaro Obregón no era un homicidio sino una santificación, y que los miembros de su organización estaban dispuestos a ello; que los diputados que estaban marcados éramos el diputado Tonatiuh González Case, el diputado Díaz Cuervo, Isaías Villa y yo”.



“Chillones y chillonas”



El PAN y la Iglesia católica no solamente pusieron en tela de duda las amenazas denunciadas por los legisladores partidarios de la despenalización del aborto, sino que se mofaron de ellos.

La dirigente local panista Mariana Gómez del Campo, pariente de Felipe Calderón, los llamó “chillones y chillonas, chismosos y chismosas”. A su vez, el vocero de la arquidiócesis de México, Hugo Valdemar, fustigó a los legisladores que “quieren aparecer como pobres víctimas” de grupos de ultraderecha, y consideró que las amenazas son un montaje y una farsa de los perredistas.

Al ambiente de linchamiento contra esos legisladores, que el jueves 19 aprobaron en comisiones y en lo general las reformas que se votarán en el pleno el martes 24, se suma el llamado que el viernes 20 hizo el Papa Benedicto XVI a los obispos mexicanos a “proteger y defender el derecho a la vida de todo ser humano, desde el instante de su concepción, frente a cualquier manifestación de la cultura de muerte”.

Círigo apunta que las amenazas comenzaron desde que se empezó a ventilar la posibilidad de reformar el Código Penal y la Ley de Salud. La Iglesia anunció que excomulgaría a quienes impulsaran esos cambios a las leyes, y después vinieron los ataques de los hackers a la página de internet de la ALDF.

Se pregunta: “¿Por qué pueden operar esos grupos de odio? Por la impunidad que da un Estado que en lugar de asumirse como laico está consintiendo a estos grupos, y puede hablarse de complicidad por omisión”.

“Nuestro análisis quedó hasta Chespirito, y sabemos que quienes están detrás de sus spots son los poderes fácticos que financiaron la campaña negra y sucia contra Andrés Manuel López Obrador. Pero de éstos de la Guardia Nacional Mexicana, que parecen salidos de una película de horror, lo único que podemos decir es que por sus rollos fascistas y sus emblemas parecen una sucursal del Ku Klux Klan.”

Para Círigo el fondo del debate “es la permanencia del Estado laico, que es lo que nosotros defendemos, o la involución hacia un Estado confesional en el que tengamos una religión y un concepto de moral oficiales, que es lo que pretende imponer Felipe Calderón

Caos calderonista

Blogotitlan

Columna: Asimetrías


Mataderos


La aparente indiferencia del pueblo de México hacia la matazón creciente en este vacío de autoridad moral y ética, quizás preludie una movilización social para imponer orden y paz o, inclusive, crear un nuevo contrato social en México.


por Fausto Fernández Ponte

I

El pueblo de México observa —con pasividad aparente— que las calles y plazas de las ciudades y villas mexicanas son mataderos humanos y que la carnicería brutal que allí sucede mueve a reflexiones cuyos desenlaces silógicos son conturbadores:

Uno, que nos acostumbremos como sociedad a esa manifestaciones ferocísimas de violencia y las aceptemos, implícitamente, como parte intrínseca y concomitante de una normalidad de la vida nacional.

Y, otro, que esa violencia incontrolable se manifieste en un vacío de autoridad normativa y coactiva, consecuencia, a no dudarlo, de la dramática escasez de moralidad y ética en el ejercicio del poder formal del Estado.

Una tercera reflexión nos establece con diafanidad inequívoca que esta violencia no es política. Dicho de otro arreo, no es una violencia revolucionaria aunque, si fuere ubicada en un contexto histórico, sería expresión de la presencia de condiciones revolucionarias.

Una cuarta reflexión tendría por desenlace silógico la presunción bien informada de que esta carnicería que estamos viendo los mexicanos, es el saldo de una guerra entre facciones de la vertiente particularmente más violenta del crimen organizado.

Y esa vertiente es la del comercio ilícito de estupefacientes y sustancias psicotrópicas, realizado por empresas u organizaciones cuyo trasiego es trasnacional, pues se abastecen en tercero países y exportan su producción a otros.

II

Por añadidura, esa vertiente del crimen organizado ha descubierto un mercado para su comercio execrable que acusa desarrollo espectacularmente dinámico: los consumidores mexicanos de estupefacientes y psicotrópicos.

Esto nos lleva de porrazo a una quinta reflexión: el dinamismo de ese mercado se sustenta sobre consumidores que son niños, adolescentes y adultos jóvenes; es decir, nuestra juventud.

Esta última reflexión se redondea al discernir un hecho factual insoslayable: la juventud mexicana es el recurso estratégico más valioso y de mayor importancia, pues es axial en nuestra continuidad como país y como nación. Nuestra juventud está dopada.

Ese dopaje en cursivas es ya un problema de salud pública de dimensiones colosales, que el Estado padece, por razones que sospecharíanse devienen de una ineptitud rampante de sus personeros, incluyendo entre éstos al mismo presidente de la República.

Sin embargo, más allá de ese carácter de enorme problema de salud pública, emerge otro hecho reflexivo: el dopaje colectivo trasciende transversalmente los estratos y capas de la sociedad, aunque es acusado en ciertos estamentos.

Esos estamentos son aquellos de los que históricamente emergen los dirigentes de México en la economía, la vida política y social y la cultura. No desestimemos que en una sociedad muy clasista como la nuestra, hay una clase dominante.

III

Esa clase dominante dirige al país influida por valores filosóficos, ideológicos y políticos que privilegian un pragmatismo carente de sustrato moral y ético, que fomenta el ejercicio del poder bajo premisas antisociales.

Definamos la conducta antisocial de la clase dominante: es aquella que privilegia los imperativos personales —los de la corrupción— y desprivilegia los de la sociedad. Así, el poder se ejerce contra la sociedad.

De ello ha resultado el vacío actual, dentro del que las organizaciones dedicadas al tráfico ilícito de estupefacientes y psicotrópicos actúan con violencia extrema. No es una guerra entre el Estado antisocial y esas vertientes del crimen organizado. No.

El Estado se ha convertido en un espectador en este circo romano sangriento, no obstante los empeños de carácter más mediático que real, de la administración calderonista, que usa a las fuerzas armadas y policías para simular actuaciones.

Arribamos así a otra reflexión —la sexta—, la de que el Estado, al pretender o simular que libra una guerra contra la vertiente del crimen organizado del narcotráfico, no engaña a nadie. Lo opuesto.

Confirma la espuriedad del titular del Poder Ejecutivo y, por inferimiento válido, los de los otros poderes del Estado, cuya misión es ejercer potestades para conservar y acrecentar los intereses de la clase dominante. Ello explica la plutocracia.

La apatía aparente con la que el pueblo de México observa la matazón en este vacío de autoridad moral y ética, no debe desestimarse. Acostumbrase a la violencia no implica su aceptación deontológica y epistemológica.

Pudiere ser, por lo contrario, causal de movilización social para detener el incontrolable caos de la ingobernabilidad prevaleciente, e imponer orden y paz o, inclusive, crear un nuevo contrato social en México.

Glosario:

Arreo: sucesivamente, sin interrupción.

Concomitante: Acción y efecto de concomitar. Acompañar una cosa a otra, u obrar juntamente con ella.

Diafanidad: Claro, limpio.

Pragmatismo: Propensión a adaptarse a las condiciones reales.

fecal

el baño
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Estado laico?

Proceso

Calderón, cómplice del clero

alvaro delgado México, D.F., 23 de abril (apro).- El nivel de insolencia de la ultraderecha jefaturada por el clero y el Partido Acción Nacional (PAN), que ya derivó en violaciones legales y constitucionales por amenazas de muerte de latente cumplimiento, ritos fuera de los templos y aun la intervención abierta del Estado vaticano en asuntos que conciernen sólo a los mexicanos, tiene un responsable sustantivo: Felipe Calderón.

Fue Calderón quien, el 20 de marzo, guiado por su dogma religioso y no por su formal investidura de jefe de Estado --de por sí carente de legitimidad--, azuzó la cruzada del clero y sus acólitos contra una institución republicana: la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), en la que se procesa un asunto que tiene que ver con los derechos de los ciudadanos de la Ciudad de México.

En la residencia oficial de Los Pinos, frente a la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, Calderón exhibió su ignorancia sobre la naturaleza y origen del Estado laico, del que formalmente es jefe en México, y tomó partido como católico practicante: “Sí tengo una convicción personal: yo estoy en defensa de la vida, tengo un pleno respeto por la dignidad y la vida humana.”

Enseguida, detalló los casos en que la ley vigente no castiga la interrupción del embarazo --por violación, malformaciones congénitas del feto y el riesgo de vida de la madre--, y con una frase dio línea: “Me parece que así está bien.”

Más adelante, luego de hacer propaganda de supuestos programas de su administración, Calderón exigió a la ALDF una “legislación responsable, que tome en cuenta las distintas posturas de la sociedad y que no haya un avasallamiento, sobre todo en un tema tan sensible, de parte de quien tenga la mayoría.”

En términos llanos, Calderón se opuso públicamente a cualquier modificación en el marco legal sobre el tema --“así está bien”-- y, al censurar la aplicación de una mayoría legislativa --que ahora resulta que sólo en el caso del Distrito Federal es “avasallamiento”--, instigó a las escuadras extremistas a una nueva ofensiva con la garantía de impunidad, como en la elección federal del año pasado.

Fue a partir de esa expresión política de Calderón --justo un día antes de la conmemoración del natalicio de Benito Juárez-- que el clero y el PAN, a través de los membretes que encabezan militantes panistas, intensificaron su campaña contra el régimen republicano: convocaron, al sábado siguiente, a la primera marcha de Peralvillo a la Basílica de Guadalupe; otra el 16 de abril, y ayer domingo la tercera, acompañada de una violencia verbal inaudita.

Por eso la proclama política de ayer de la mujer de Calderón, Margarita Zavala, en la sede misma del PAN capitalino que encabeza su sobrina, Mariana Gómez del Campo, sólo complementa la manga ancha que, desde el poder formal, se da a la violencia desde el extremismo de derecha, que entre otras paradojas implica asesinar personas en supuesta defensa de la vida de los nonatos.

Y todavía hay quienes dicen que Calderón es un ¡estadista socialdemócrata!, contrapuesto a Manuel Espino, el fundamentalista que socava el Estado laico.

Una vez más hay que decirlo: los extremistas de la derecha, la ideológica y la económico-financiera, no están jugando. Si ya fueron capaces de violar la Constitución y las leyes, así como de los principios morales más elementales, para adulterar la voluntad ciudadana, están dispuestos a cobrar un “costo de sangre” --eufemismo de asesinato-- a quienes identifican como sus diabólicos enemigos.

Es por la impunidad auspiciada por Calderón que se violenta la Constitución y la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público por parte de los jerarcas católicos de México, pero también a eso obedece la directa intervención de un poder extranjero en asuntos de los mexicanos: Joseph Ratzinger no es un cura más ni el jefe de una religión, sino el jefe del Estado vaticano.

Ni siquiera en la guerra cristera, de 1926 a 1929, y sus secuelas de años, el Vaticano actuó de manera tan insolente, envalentonado por el servilismo del formal titular del Poder Ejecutivo, pero también por el priista Manlio Fabio Beltrones, ni más ni menos que presidente del Senado, la Cámara de uno de los poderes del Estado.

Por su parte, el PAN ha actuado abierta y subrepticiamente como un partido confesional. Son militantes formales del PAN los que encabezan organismos y membretes que han organizado las flacas movilizaciones que se intensificaron después de la proclama de Calderón del 20 de marzo.

Uno ejemplo al respecto: Guillermo Bustamente Manilla, presidente de la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF), es militante en la delegación Azcapotzalco y es padre de Guillermo Bustamante Artasánchez, quien fue director jurídico de la Secretaría de Gobernación cuando asumió el cargo Carlos Abascal.

El hijo del presidente de la UNPF, militante formal también de esa delegación del Distrito Federal, es colaborador directo de Calderón: Ni más ni menos que secretario técnico de la Secretaría Particular que encabeza César Nava Vázquez, hijo, a su vez, de César Nava Miranda, elegido presidente de ese organismo mediante un documentado fraude electoral, en 1976, en el que intervino Francisco Xavier Salazar Sáenz, el mismo sujeto que encabezó la Secretaría del Trabajo.

Otro ejemplo: En las protestas contra la despenalización del aborto súbitamente apareció un membrete denominado Dignidad Ciudadana, encabezado por un tal Jesús de los Ríos Granja. Pues bien, este personaje es, también, militante panista de Coyoacán, donde hace poco fue repudiado cuando repartía propaganda.

¿Ciudadanos imparciales?

Apuntes

Resulta que el presidente de ese membrete llamado Colegio de Abogados Católicos, Armando Martínez Gómez, anunció que, a nombre de la Arquidiócesis de México, demandará al presidente del órgano de gobierno de la ALDF, Víctor Hugo Círigo, por un millón de dólares. Es lícito presumir que esta suma, de acreditarse un presunto daño moral, forma parte del acopio de recursos que hace el cardenal Norberto Rivera Carrera para financiar su defensa de encubrimiento de curas pederastas, como formalmente está acusado en una corte de Estados Unidos…

7 pecados

las 7 virtudes capitales
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Les limbes

Le monde

L'Eglise renonce aux "limbes" pour les enfants morts sans baptême

LE MONDE | 23.04.07 | 12h20 • Mis à jour le 23.04.07 | 12h20
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"Les Limbes" : tel était le titre que voulait donner Charles Baudelaire à ses Fleurs du mal. Ce mot désigne l'espace mythique au-delà du bien et du mal, ce morceau de l'enfer éternel qui serait réservé aux enfants morts sans baptême, ni élus ni damnés. Mais ce qui était hier, pour les uns, un article de foi, pour les autres, une fable terrifiante, a été aboli, vendredi 20 avril, par le Vatican.


Dans un document de sa commission théologique internationale, l'Eglise estime qu'il existe désormais "des bases sérieuses pour espérer que, lorsqu'ils meurent, les bébés non baptisés sont sauvés". Elle veut en finir "avec des métaphores qui ne rendent plus adéquat le message d'espérance de la religion chrétienne".

La question remontait à l'origine du christianisme : si l'on admet que seuls les hommes baptisés sont sauvés et que tous les autres sont damnés, quel est le sort des enfants morts sans baptême ? Elle avait été tranchée au IVe siècle par saint Augustin : ces enfants innocents, mais encore "souillés" par le péché originel, sont accueillis dans ce lieu intermédiaire entre l'enfer et le paradis, appelé "limbes".

LOURD HÉRITAGE

Augustin était convaincu que l'humanité pécheresse depuis la faute d'Adam et Eve ne pouvait être rachetée que par la seule "grâce" de Dieu donnée par la foi et le baptême. On sait combien, jusqu'aux protestants et aux jansénistes, cette idée a labouré les consciences occidentales. Terrible verdict, en effet, que celui des limbes. L'agnostique Albert Camus, né comme Augustin sur la terre algérienne, disait qu'il ne pardonnerait jamais à l'auteur des Confessions d'être le "père" du péché originel, de la culpabilité des innocents et de la "damnation des enfants morts sans baptême".

Que faire d'un si lourd héritage défendu, du Moyen Age jusqu'au XXe siècle, par une Eglise manipulatrice, trop contente de faire peser la menace des limbes pour inciter les parents à faire baptiser au plus vite leurs enfants ? Sur ce point, sa réflexion théologique est enfin passée de l'intransigeance dogmatique à la miséricorde. Elle ne renonce pas au péché originel, encore moins au passage obligé par le baptême pour obtenir le salut éternel. Mais elle admet désormais que les enfants, sans possibilité de choix ni responsabilité, seront sauvés.

Henri Tincq

lundi 23 avril 2007

Courrier international GALERIE
La France a voté (5 dessins)
Au premier tour de l'élection présidentielle, Nicolas Sarkozy et Ségolène Royal l'ont emporté. Il faut maintenant attendre le 6 mai pour connaître l'heureu(se)x élu(e)...
23 avr. 2007
Train-train électoral
Dessin de Barrigue
paru dans Le Matin(Lausanne)

Julio Verne

Siempre


El México que imaginó Julio Verne

Mary Carmen Sánchez Ambriz

El padre de Julio Verne deseaba que su hijo primogénito siguiera sus pasos y ejerciera como abogado. No obstante, éste prefirió dedicarse a la literatura. Y lo que en su momento fue un camino sumamente criticado, con el tiempo se convirtió en una revelación. En sus inicios las novelas de Julio Verne fueron el resultado de un proyecto educativo diseñado por su editor, el sansimoniano J. Hetzel, y dirigido a la formación de jóvenes franceses. Este plan editorial consistía en despertar el interés por la ciencia, divulgar los conocimientos científicos, y abordar valores como la solidaridad, la fraternidad y la justicia, entre otros. Verne se convirtió en un guía del conocimiento, del espacio, la mitología y la razón; de tal forma que sus novelas responden a esa llamada positivista que inundaba a la literatura de finales del XIX. Sin embargo, Los viajes extraordinarios no sólo se volvieron relevantes por la difusión del saber científico sino que se convirtieron en la punta de lanza de un tipo de novelas sólidas, intrépidas, amenas, que cautivaron a no pocos lectores.
De aquella serie, quizá la más conocida es la que relata las aventuras del profesor Aronnax a bordo del submarino Nautilus. El libro recoge en primera persona las impresiones del mentor, que parte al encuentro de lo que él cree un imponente cetáceo y se topa con una insólita nave, ideada y construida por un extraño personaje, el capitán Nemo —“nadie” en latín—. Durante su travesía por el Nautilus, Aronnax, guiado por Nemo, penetra en muchos de los secretos del océano, recorrerá espacios que nunca imaginó: bosques submarinos, enormes perlas, erupciones volcánicas bajo el agua, un túnel que une al Mar Rojo con el Mediterráneo, un tesoro hundido en la bahía de Vigo, el Polo Sur, pulpos gigantes y hasta las ruinas de la Atlántida.
El capitán Nemo tiene el siguiente lema: Mobilis in mobili —móvil en lo móvil—, errante en el agua que no cesa de fluir. Es un viajero nato que no descansa nunca, como tampoco descansó la pluma de Verne con decenas de libros. Al final, la travesía submarina de Nemo es como la de Gilgamesh, Gulliver y Ulises, y como todos los viajes prodigiosos. Tras las claraboyas del Nautilus, atisbamos una imagen sutil de la realidad.
En tierra azteca
En sus narraciones logró vislumbrar inventos como el submarino, el aeroplano, la televisión y los viajes a la luna; también su imaginación lo llevó hasta lugares sobre los que jamás pensó que iba a escribir, entre ellos México.
Hay dos obras que Verne sitúa en nuestro país: Un drama en México: los primeros barcos de la marina mexicana (1851) y El eterno Adán, novela que se publicó después de su muerte, ocurrida el 24 de marzo de 1905. Cabe señalar que el escritor nunca cruzó el Atlántico —de hecho su campo geográfico fue muy limitado, no así su imaginación.
La primera obra mencionada se publicó alguna vez con un prólogo de Carlos Monsiváis, en donde se señalan los aciertos de Verne y los errores u olvidos geográficos que presenta el texto en su recorrido de Acapulco hasta las faldas del Popocatépetl.
Un drama en México cuenta el amotinamiento de las tripulaciones “mal alimentadas, apenas pagadas, agotadas de fatiga y aburrimiento” de La Constanzia y El Asia, naves españolas que hacían escala en la isla de Guam, tras seis meses de travesía. Los personajes apenas esbozados representan diversos valores y no se juzga la acción de que los navíos, tras el triunfo de la rebelión, fuesen llevados a México, sino la traición de las tripulaciones a sus comandantes, de acuerdo con los códigos de valores de los hombres de mar. Sin embargo, no deja de ser notorio que esa rebelión sea casi una emulación de las acciones que los insurgentes hispanoamericanos han realizado con respecto a España, a la que de algún modo estarían también traicionando.
La Constanzia era comandada por el capitán Orteva y El Asia por don Roque de Guzuarte, que tienen que enfrentar la sorda insubordinación de sus hombres, encabezados por el teniente Martínez, “quien había comprometido su dignidad de oficial”, y José, El Gaviero, “hombre vil y despreciable”. Estos personajes, cuyas razones nunca son explícitas, planean hacerse con las naves y llevarlas a puerto mexicano, donde “la nueva confederación (...) nos comprará nuestros navíos a cualquier precio”. A ellos se oponen, pero silenciosamente, Pablo, el aspirante a teniente, protegido desde su niñez por el capitán Orteva, y el “honesto contramaestre” Jacopo. La rebelión, presiente Orteva, es casi inminente, pero pide a Pablo que en caso de que ésta triunfe y él muera, asuma la venganza como un deber patriótico, “tú me vengarás para vengar a España”. Finalmente, el motín triunfa y los barcos son llevados al puerto de Acapulco, desde donde los traidores marchan hacia la Ciudad de México para cerrar el trato.
Por raro que parezca, la marcha la hacen a pie y por zonas apenas pobladas, donde son recibidos con indiferencia y hostilidad. Pablo y Jacopo desaparecen, pero en ciertos sucesos desgraciados por el camino se hace suponer que ellos marchan también por la misma ruta en espera del momento propicio de la venganza, la cual acontece en territorios de una naturaleza exuberante y misteriosa, al pie de las montañas emblemáticas de México.
Como señala José Iturriaga, hay ciertas incoherencias en los trayectos y en la flora y fauna de la zona, que tienen que ver con el relativo desconocimiento de la geografía del país, pero que funcionan muy bien para crear el ambiente de angustia y misterio que culminan con el final de los traidores.
Otra parte interesante es la descripción de los mexicanos y de sus mujeres de “hermosos contornos”, aunque sobre el carácter y productividad de sus habitantes no se tenga un buen juicio, pues desde la perspectiva de Verne, que vive en un país en auge económico e industrial que transforma a su sociedad a ritmos asombrosos para su época —él mismo, antes de convertirse en novelista, fue corredor de la bolsa—, México es un país dominado por la pereza y la cobardía.
El viaje de Acapulco a la Ciudad de México pasa por ciudades como Taxco, donde nuestros personajes no se dan tiempo para ir siquiera a Santa Prisca, pero donde tienen una comida con “vísceras de pollo nadando en un océano de salsa de chile verde”, la cual, desde luego, “es una comida suculenta para paladares indígenas”, que acompañan con una especie de “crepas de maíz”. Ya cerca de México, por el Paso de Cortés, Martínez y José El Gaviero son alcanzados por su destino, en forma de venganza, la cual es ejecutada por Pablo y Jacopo, ante el viejo Popocatépetl, que muy poco científicamente parece arrojar “los fuegos vengadores del infierno”.
Un drama en México es la novela pionera de una larga saga, en la que convivirán las pasiones humanas con los artificios de un nuevo siglo, y se confrontará el pensamiento positivista con la mentalidad mágica de regiones tropicales, que seguirán deslumbradas durante largo tiempo con misterios como los del hielo.
¡Alerta, tsunami!
El eterno Adán se publicó en 1910, cinco años después del fallecimiento de Verne. La novela se sitúa en El Rosario, Sinaloa, una ciudad minera. Pero en El Rosario no hay mar, se encuentra varios kilómetros más adelante hasta Chiametla. Verne se convierte otra vez en visionario al hablar de una catástrofe. Al leer El eterno Adán puede parecer que Verne tenía noticias de que una tragedia como el Tsunami ocurriría tarde o temprano. La diferencia es que no se desarrolla en Asia. El mar devora la tierra. Escribe: “Los ojos habían descubierto que las montañas ya no existían y que México fue tragado por las aguas. En su lugar sólo hay un infinito desierto, el árido desierto del mar”.
En dicha historia no sólo desaparece el territorio nacional, también todo el continente americano. Afortunadamente se salvan unos cuantos pasajeros de un viejo barco, y deben fundar la civilización como lo hicieron en su momento Adán y Eva. Hay quien duda si en verdad Julio Verne escribió El eterno Adán. Según Herbert Lottman, uno de los biógrafos más reconocidos de Verne, fue su hijo Michel Verne quien lo dio a conocer por primera vez en la Revue de Paris —y más adelante en una recopilación de textos breves bajo la firma de Julio Verne que lleva el nombre de Ayer y mañana—. Lottman acusa a Michel Verne de atribuir a su padre un cuento suyo, mas en varios documentos figura el nombre de Julio Verne relacionado con ese libro póstumo.

PAN-pobreza

Siempre

Bueno resultó el PAN para gobernar


Devastación social: 68 millones de pobres

Félix Fuentes

La devastación social de México es claramente definida en estas cifras oficiales: 49 millones de compatriotas —47 por ciento de la población— vive en “pobreza patrimonial”, o sea, sin ingresos suficientes para necesidades de alimentación, vestido, calzado, vivienda, salud, educación y transporte. Y otros 19 millones —18.2 por ciento— padece la pobreza “más lacerante”.
Lo hizo saber la titular de Desarrollo Social, Beatriz Zavala Peniche, en su comparecencia del 11 de este mes en el Senado. No se advirtió, sin embargo, que los “abuelos de la patria” se hubiesen estremecido por tan grave información.
La “noticia” se perdió de un día a otro. Las televisoras ni se ocuparon del tema, las estaciones de radio le dedicaron unos minutos y lo pasaron por alto los “analistas” televisados.
Sí llamó la atención a varios legisladores que la anterior titular de esa dependencia y hoy secretaria de Educación Pública, Josefina Vázquez Mota, dijera en agosto del 2005 que la pobreza “se había reducido durante el periodo de Vicente Fox, de 52 millones a 47 millones de pobres”.
Según cuentas de reporteros observadores, en 19 meses aumentó la población de pobres en 19 millones y la de “pobreza lacerante” en 1 millón 700 mil.
Así quedó a la vista otra falacia criminal del régimen pasado, elaborada por la “educadora” Josefina Vázquez Mota. Era constante el discursillo de Vicente Fox sobre la supuesta disminución de la pobreza y no hubo diputado o senador que lo desmintiera, de frente y en su momento.
En la misma comparecencia, el senador perredista Graco L. Ramírez se encaró a Beatriz Zavala y le mostró un listado, con nombres y apellidos, de 27 delegados de Sedesol, todos panistas. Son quienes, con fines electoreros, manejan la “política social” de dádivas a través del nefasto programa Oportunidades, creado por el foxismo.
Dichos delegados son ex funcionarios de administraciones blanquiazules, líderes partidistas y ex legisladores. La mayoría fue heredada por Vázquez Mota a la actual administración, pero los coordinadores de partidos del Senado, ¡excepto el PAN!, demandan la remoción de esos funcionarios empanizados.
A Beatriz Zavala le reprocharon en la Cámara Alta que el 24 de marzo pasado fue a Yucatán y entregó recursos, bajo el rubro de Oportunidades, en apoyo del candidato panista al gobierno estatal, Xavier Abreu Sierra. En ese recorrido benefició a 133 mil familias de tendencia blanquiazul.
Sin respuestas ante las severas incriminaciones, Beatriz Zavala aseguró que los programas sociales, como el de Oportunidades, están blindados. Pero no especificó contra quienes.
Así quedó demostrado, durante dicha sesión senatorial, que al régimen actual le importa poco cuántos pobres existan en nuestro país y tampoco el incremento de esas cifras trágicas. Por añadidura, los recursos aprobados por el Congreso para fines sociales son utilizados en la compra de votos.
Buenas resultaron las señoras de Acción Nacional para esos menesteres. Después del desempeño de Vázquez Mota hasta las elecciones del 2006, Marta Fox impuso en Sedesol a Ana Teresa Aranda —la de los piojos— y la releva Beatriz Zavala, quien sigue los pasos de sus antecesoras, al pie de la letra.

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Política

Jornada

León Bendesky

Política cercada

Si la política es en buena parte lo que hacen los políticos, está cada vez más envuelta por su propia ineficacia. En ocasiones parece la imagen de un perro dando vueltas sobre sí mismo al tratar de morderse la cola.

Se habla así de seguridad en medio de balazos y de muchos muertos; de gobernabilidad en un entorno de creciente insatisfacción, de gestión eficiente de los asuntos generales con un Estado que no tiene recursos para gastar en el bienestar de la gente, que se ha ido negando a sí mismo y acabado con la capacidad de administrar los bienes nacionales, entre ellos, la menguante riqueza petrolera.

Se habla de crecimiento productivo y salud económica mientras las escuelas públicas y hospitales tienen grandes carencias, cuando se ha dejado a quienes trabajan en una creciente indefensión por la falta de empleos y se les ha puesto en manos de especuladores privados a los que se transfieren forzosamente sus pensiones.

Se habla de progreso en el contexto de una enorme desigualdad social y la expulsión creciente de mexicanos fuera del país. Se habla de democracia en el marco de la desconfianza y mientras los que gobiernan y dirigen las instituciones siguen operando en medio de prácticas patrimoniales que no quieren superar.

Una situación como ésa, que se asienta en profundas distorsiones del funcionamiento de la cosa pública, no puede más que cerrar los espacios en los que maniobra el gobierno y tensar las relaciones sociales. Así, parece que todo se mantiene en la misma posición: estancado, sin movimiento. Pero, en efecto la sociedad se deteriora y desgasta de modo permanente.

Estas contradicciones se expresan de forma bastante explícita en lo que podría considerarse como un rasgo central del patrón de crecimiento de la economía y del carácter de la política pública. El crecimiento tiende a concentrar la pobreza, mientras la política económica tiende a concentrar la riqueza. La tensión entre estas dos fuerzas provoca la ampliación de la brecha de la desigualdad y la reducción constante de la eficacia productiva. La combinación es sumamente perversa.

Las rutas de convergencia en la dinámica social no funcionan, la desigualdad y la inequidad se reproducen como las células del cáncer en un proceso de metástasis. Eso ocurre en distintos ámbitos como son: el de los sectores productivos y el de la geografía, o sea, el emplazamiento territorial de la población y las actividades que generan empleos e ingresos. Genera, también, la desigualdad cada vez mayor entre los grupos de la población, lo que debilita sensiblemente cualquier fuerza que pudiera tender a crear una mayor cohesión social, en el sentido más general de la identificación con algunos referentes que abarquen a la comunidad. El retroceso reciente en este campo es muy significativo.

Al mismo tiempo, la convergencia con el exterior tiende a concentrarse sólo en aquellos sectores productivos y aquellas empresas que participan de las corrientes mundiales del intercambio comercial y de las inversiones. Y esta condición abarca, por supuesto, sólo a aquellos grupos de ingresos suficientemente altos para ser partes del mercado global de consumo. Los demás quedan marginados y hasta excluidos, y son desplazados en un sentido estricto tanto en el país y, especialmente, en términos de la migración.

Que el proceso de crecimiento económico provoque concentración de la pobreza no debe sorprender a ningún estudioso de la historia y la teoría económicas. Por eso es que uno de los grandes debates recurrentes concierne al elemento clave de la política, que es la intervención estatal para deshacer o aminorar las fuerzas que actúan en esa dirección. Pero en México la relación es a la inversa y la política pública no sólo es inútil como factor de compensación de la desigualdad y la falta de equidad, sino que las fortalece mediante su intervención para concentrar la riqueza.

La política tributaria, y en general la fiscal, es un caso ejemplar de devolución perversa de recursos, ventajas y privilegios que favorecen la concentración de la riqueza y del poder. Si esta esencia no se reconoce de manera abierta en cualquier propuesta de reforma fiscal y se actúa decisivamente al respecto, el esfuerzo será en vano. Podrá dejar satisfechos a muchos y conseguir el aval del Fondo Monetario Internacional y de la OCDE, pero no podrá modificar las condiciones que mantienen la baja productividad económica y la perversa rentabilidad social.

Y dicha reforma fiscal no puede verse tampoco de manera aislada si otras prácticas permanecen igual; ahí están las formas de regulación de la competencia, las atribuciones de la Secretaría de Hacienda, o bien la naturaleza autónoma, pero sin rendición de cuentas, del banco central. Esto es el entramado institucional que define a la gestión gubernamental, y que es arcaico y promueve las formas más atrasadas de redistribución social.

NARANJO
Rio de Sangre

OAXACA

HERNÁNDEZ
Lo Que Realmente Importa


Jornada

Gustavo Esteva

La olla y el vapor

Circula en Oaxaca, en medio de la brega cotidiana, una imagen que busca sintetizar aspectos de lo ocurrido.

Años de corrupción feroz y autoritarismo desbordado convirtieron a Oaxaca en una olla de presión sobre fuego lento. Ulises Ruiz echó leña al fuego hasta que la presión botó la tapa el 14 de junio. La Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) aglutinó el descontento que se cocinaba dentro de la olla y lo convirtió en acción transformadora. La ferocidad de las fuerzas federales puso una pesada tapa sobre Oaxaca el 25 de noviembre pasado, pero el fuego continúa. Alivian la presión pequeños agujeros abiertos por iniciativas de la gente, pero son insuficientes. La presión sigue acumulándose y en cualquier momento botará de nuevo la tapa. La experiencia permitirá quizás dar cauce más ordenado a la presión, pero nadie puede prever lo que ocurrirá. Hay demasiadas fuerzas enfrentadas.

Otra metáfora puede contribuir a entender lo que viene. Hace más de 35 años, en las últimas páginas de La revolución interrumpida, Adolfo Gilly recogió unas frases de León Trotsky: "Sin una organización dirigente, la energía de las masas se disiparía, como se disipa el vapor no contenido en una caldera. Pero sea como fuere, lo que impulsa el movimiento no es la caldera ni el pistón, sino el vapor".

¿Cuál es esa "materia real, inasible e indefinible" que Trotsky llama "energía de las masas" y compara con el "vapor"? A diferencia de éste, agrega Gilly, esa materia tiene "sentido, entendimiento y razón y por eso no se disipa, como el vapor, sino que perdura transmutada en experiencia, invisible para quien cree que el movimiento reside en el pistón y la caldera (es decir, en los aparatos organizativos), pero presente en aspectos posteriores inesperados de la vida cotidiana".

Oaxaca se mantiene "a todo vapor". Parte del generado en el pasado año se condensó ya en experiencia y se ha vuelto comportamiento: está en actitudes cotidianas de mucha gente, que nunca volverá a la antigua "normalidad". Otra parte del "vapor" generado ayer o del que surge cada día es impulso de toda suerte de iniciativas. Y hay "vapor" que se sigue acumulando, que levanta presión y que acaso se replantea el rumbo que tomará al liberarse de cuanto ahora lo retiene -que no es caldera con pistón, sino cobertura opresiva de la represión que continúa, bloqueo político y policiaco de la iniciativa popular.

Persiste la obsesión por averiguar quién genera ese "vapor", conforme al prejuicio de que la gente no puede tomar iniciativas por sí misma. Se da por sentado que alguien, persona o grupo, tiraría las piedras y escondería la mano: habría manipulado a las masas dóciles y querría seguirlo haciendo. Los medios construyeron dirigentes a modo, proyectando como tales a quienes se acomodaban mejor a la imagen que construían para preparar a la opinión pública a la liquidación violenta del movimiento. Las autoridades lo hicieron para organizar cooptación y represión; parecen creer que la APPO estará paralizada o al menos inválida mientras sigan en la cárcel quienes, según ellas, la dirigían. Actitudes semejantes se han observado desde la izquierda, dentro y fuera del movimiento. Quienes piensan que lo ocurrido sería incomprensible sin una organización dirigente, la ven ahora disuelta o debilitada y quieren renovarla o reconstruirla. O bien, cuando se reconoce la ausencia de dirigentes reales en la APPO, se traslada todo al pasado: esa carencia habría provocado que el estallido popular espontáneo se desvaneciera. La energía popular se habría disipado, como el vapor no contenido en una caldera.

Cuando no se trata de tomar el poder, sino de cambiar el mundo, el vapor, que se condensa continuamente en experiencia, actúa en su disipación, derramándose sobre la realidad. Ocasionalmente se acomoda en calderas y pistones que el propio vapor genera a su paso y utiliza para ciertas tareas, pero no puede estar contenido en "aparatos organizativos" ni ser conducido por "organizaciones dirigentes". Para que unos y otras sean relevantes y tengan un papel que cumplir han de renunciar a ser pirámide, cuando se trata de operar como red, y necesitan aprender a mandar obedeciendo. Además, han de operar a escala adecuada, adaptándose continuamente a condiciones y estilos de los hombres y mujeres reales que son siempre el vapor, el impulso, quienes finalmente determinan el rumbo y alcance de todo movimiento.

Las metáforas mecánicas se quedan siempre cortas frente a la riqueza de los procesos sociales reales. Pero la olla y el vapor son imágenes útiles para observar la compleja situación actual, en Oaxaca y en México, cuando lo más importante parece invisible.

Iglesia-PAN

Jornada

Ciudad Perdida

Miguel Angel Velázquez

Aborto, asunto de hegemonía

La derecha neoliberal encadenó a la soberanía

Libre albedrío en el DF

Para todos debería quedar claro, pero muy claro, que un Estado soberano no permite la intromisión de otro similar en asuntos que solo a él competen. En México, con el arribo de la derecha neoliberal al poder, la soberanía se encadenó, humillada, a los intereses globales, y con la cerviz encorvada el gobierno admitió que otros, ajenos, le marcaran el camino.

Luego de Estados Unidos, España ha llegado a violar la soberanía sin que el gobierno se incomode, y ahora es El Vaticano, que también mira a México como su feudo, el que se lanza a tratar de imponer sus intereses sobre la voluntad de la gente.

El Estado Vaticano pidió a los mexicanos que le hagan caso, combatir contra los legisladores de la Asamblea Legislativa que están en favor de la despenalización del aborto; es decir, un gobierno extranjero exige a los mexicanos que se dividan, y abona, desde luego, al odio que la misma derecha ha construido entre conacionales.

Pero además muestra, como ya hemos explicado aquí mismo, que el asunto del derecho de la mujer para decidir sobre su vida, para ellos, para la Iglesia, los empresarios poderosos y el gobierno, es algo más que un problema de salud pública, o de fe: se trata, principalmente, de un asunto político, de hegemonía.

Como era de esperarse, el gobierno de Felipe Calderón se guarda entre sus intereses espurios la legítima exposición de los motivos de este país para reclamar en voz alta la injerencia de un gobierno extranjero en los asuntos internos, y no es precisamente por cobardía, sino porque su complicidad trata de esquivar su ilegitimidad, su descrédito, y admite en la ineptitud el concurso de los ajenos.

La cerrazón de los grupos de derecha para aceptar que el caso del aborto es una cuestión de salud pública, no parece tener como base el precepto religioso pues, si así fuera, muchos males de muerte, en México y en una buena cantidad de países del mundo, podrían aliviarse con los millones y millones de dólares que acumula el gobierno Vaticano, y los hombres de la industria y el comercio que profesan su religión.

Así que el interés va por otro camino. México es un país considerado por las altas esferas de la Iglesia como sumamente católico, es decir, que sus habitantes se pliegan a los designios de la religión, inclusive por sobre las leyes del país, y es posible que sea cierto en buena parte de la República, pero en la ciudad de México ni el blanco-amarillo ni el púrpura tiñen tantas conciencias. El libre albedrío parece una conquista irrenunciable.

La capital del país se les ha ido de las manos. Aquí ya no viajan con todo el control. Influyen cada vez menos en la cosa política, no tienen peso sus desacreditados consejos sexuales, y sus excesos los relega de la vida social de las mayorías. Eso les preocupa mucho más que la salud de la mujeres o el destino de los niños no deseados. Saben que han perdido la batalla y van por la guerra total, sin importar quien perezca en ella.

Las voces de la Iglesia católica, incluyendo las del PAN-gobierno, han causado mucho ruido y, desde luego, han desatado el fanatismo de algunos pequeños grupos dispuestos inclusive al terrorismo, pero no han permeado la conciencia de los habitantes del DF, que caminan seguros en sus convicciones, y de algunos de sus representantes políticos que no están dispuestos a mercadear con la salud y el derecho de las mujeres.

¿Con todo y foto?

¿Qué quería el diputado? ¿La foto de su fechoría? Lo demás lo ha probado su propia historia.

ciudadperdida_2000@yahoo.com.mx * ciudadangel@hotmail.com

HELIO FLORES
Ejecuciones

Limbo

Jornada

HELGUERA
SS RATZINGER

José María Pérez Gay /I

¿Y por qué no desaparece el infierno también?

El Vaticano ha decidido abolir el concepto de limbo, por "reflejar una visión excesivamente restrictiva de la salvación"
El Vaticano ha decidido abolir el concepto de limbo, por "reflejar una visión excesivamente restrictiva de la salvación" Foto: Ap

"¡Ay, Pepe, estás en el limbo", decía mi madre decepcionada y de mal humor, cuando me veía ausente o distraído. Yo, que había cumplido entonces 10 o 12 años de edad, me imaginaba el limbo como un lugar -sin tiempo y sin espacio- donde habitaban los individuos torpes o los imbéciles fugaces. En su riguroso sentido latino, limbo significa el fin o extremo de alguna cosa, en especial se llama limbo a la orla o parte última de un vestido. Mi necesaria educación jesuita me explicó más tarde su auténtico significado. En el segundo año de secundaria, el "hermano" -por ese entonces no se había ordenado sacerdote- Juan Lafarga nos dijo que el limbo era el nombre de un reino celestial donde estaban depositadas las almas de los Santos Padres y Patriarcas, esperando la redención del género humano. Y también se llamaba limbo -nos dijo con un tono de misterio inescrutable- al lugar donde van las almas de los que mueren antes de tener uso de razón, sin haber recibido el sacramento del bautismo. "Más lejos del infierno y más vecino al Cielo está el limbo de los padres, llamado por excelencia "seno de Abraham" -recuerdo haber leído en alguno de los textos canónicos, que nunca entendí.

La Comisión Teológica Internacional, un departamento de la Congregación para la Doctrina de la Fe, ha publicado el viernes 20 de abril un documento -con la autorización del papa Benedicto XVI- La esperanza de salvación para los niños que mueren sin haber sido bautizados, resultado de las investigaciones y conclusiones sobre la "Cuestión del limbo". Hace tres años fue llevada ante la comisión la idea del limbo para ser sometida a un examen teológico exhaustivo que determinara la naturaleza, el remedio y el destino de una floración teológica parasitaria que amenazaba con destruir la idea de salvación en el cristianismo.

El Vaticano ha decidido abolir el concepto de limbo "por reflejar una visión excesivamente restrictiva de la salvación". La comisión subrayó que consideraba el tema una cuestión pastoral urgente "por la cantidad de niños nacidos de padres católicos no practicantes y porque muchos otros son víctimas del aborto antes de nacer" (La Jornada sábado 21 de abril). Esta decisión parece un disparate histórico. En efecto, el limbo surge el año de 418 en el Concilio de Cartago. Es decir, 600 años después de Cristo y era una verdad aceptada por todo el mundo cristiano de que el limbo se fundamentaba en la idea del pecado original, cuya primera aparición por escrito se encuentra en la Epístola de Pablo a los romanos, en el año 57 dC, un pasaje difícil y oscuro, donde Pablo establece un paralelismo entre Adán y Cristo.

Mientras el pecado y la muerte entraron en el mundo por la caída de Adán -"la muerte gobernó desde Adán hasta Moisés", escribe Pablo, "más todavía: reinó sobre aquellos que aún no habían pecado"- la gracia y la vida eterna llegaron por la resurrección de Cristo". "¿Oh, muerte dónde está tu aguijón? ¿Oh, sepulcro dónde está tu victoria?". Pablo, un viajero incansable, escribió en Corintio esta carta a Roma, capital de un imperio que se extendía desde Inglaterra hasta los países árabes. El versículo más citado de Pablo, donde según los comentaristas fundamenta la idea del pecado orininal es el siguiente: "Por la desobediencia de un solo hombre, Adán, todos se convirtieron en pecadores". Un salmista, muchos siglos antes, escribió: "He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre".

Si alguien le hubiera avisado a tiempo que la idea del limbo iba a ser abolida, mi profesor Fernando Sodi Pallares -admirable intérprete de Tomás de Aquino, y profesor de filosofía en la Uia el año de 1962- habría podido ahorrarse muchos dolores de cabeza antes de que intentara explicarnos la idea del limbo. Don Fernando planteaba dos dilemas: el primero, ¿adónde va el alma de un niño inocente si la muerte lo sorprende antes de ser bautizado? Tomás de Aquino afirmaba que esos niños "son por naturaleza beatos". Desterrar al bebé al infierno era una medida no sólo implacable, sino horripilante. Al mismo tiempo no podían permitir su entrada al Cielo, porque desmentía la idea cristiana de la salvación a través del renacimiento por el agua (bautismo). La Iglesia creó entonces un nuevo reino celestial llamado limbus infantum, el limbo de los niños, que se localizaba -desde una perspectiva cosmográfica- al "sur del Cielo", vale decir: debajo. Todos los bebés sin bautismo y todos los fetos muertos desde el principio de los tiempos estaban todavía en el limbo, esperando el juicio final, momento en el que resucitarían con sus cuerpos, limpios de pecado original, y una corte de ángeles los acompañaría al Cielo. El limbus infantum, limbo de los niños, se ha convertido ahora con toda seguridad en una ciudad fantasma, sin memoria y desploblada.

Don Fernando Sodi Pallares enfrentaba el segundo dilema. Abraham y los patriarcas del Antiguo Testamento, hombres santos pero desdichados, habían muerto antes de que Cristo redimiera a la humanidad. ¿Qué hacer entonces con tanto pagano honorable como Platón y Aristóteles? Sodi era un conocedor sagaz de Aristóteles. ¿Qué hacer con su alma? ¿Dónde se habrían escondido las almas virtuosas durante todos los siglos de los siglos? Si recuerdo bien a Tomás de Aquino, y mi memoria no traiciona a don Fernando Sodi Pallares, la Iglesia creó un limbo anexo: limbus patrum, el limbo de los padres, el lugar donde reposaban los santos del Antiguo Testamento y los paganos de buen corazón. El limbus patrum está desde hace tiempo vacío, porque Cristo abrió las puertas del cielo a las almas mortales (?). Abraham, Platón, Aristóteles y las demás legiones de hombres inteligentes y buenos han ascendido -pasando a través de un techo de cristal- al cielo.

Algunos teólogos católicos se han negado a desmantelar el limbo de los padres, lo han reservado para las almas de los buenos judíos, los budistas generosos, los millones de santos hindúes o musulmanes de nuestros tiempos -todos ellos buenos pero desdichados por no ser cristianos, condición que les impide entrar en el Cielo. Sólo después del juicio final se abrirán las puertas doradas del Cielo cristiano y pasarán todas las gentes justas de las otras religiones. La idea del limbo ha sido producto de una permanente improvisación y ha sido también muy poco clara. Ningún Papa se atrevió a declarar al limbo un dogma y, antes de su definitiva abolición, se convirtió en uno de los puntos más inestables de la teología cristiana, una suerte de sala de espera. El limbo era, en efecto, un limbo.

A pesar de que nunca ha sido doctrina de la Iglesia católica apostólica y romana, la proposición teológica del limbo se impuso a lo largo de los siglos. En octubre de 1958, el Ministerio del Interior del Vaticano -con el fin de que los recién nacidos que fallecían no fuesen a reposar en el limbo- alertaba a los padres de familia y a los párrocos: "En algunos lugares se ha difundido la práctica de retrasar el bautismo por razones de conveniencia... El Santo Padre, Pío XII, advierte a los fieles que los niños deben ser bautizados tan pronto como sea posible".

Oscar Wilde afirmaba que no valía la pena cometer ningún pecado, salvo que ese pecado fuese el original. En la teología cristiana, el pecado original es la mancha hereditaria que lleva en el alma todo mortal -excepto la Bienaventurada Virgen María- por la desobediencia del primer hombre: Adán. San Agustín ordeñó la idea del pecado original hasta extremos insospechados. La Iglesia se estremece todavía, los teólogos se preocupan y lamentan el ataque implacable de San Agustín, obispo de Hipona, contra los inocentes bebés: "Esos niños desdichados -que fallecen sin ser bautizados- deben enfrentar el juicio de Dios, porque son recipientes de injurias y la ira de Dios está sobre ellos". Los historiadores cuentan que Agustín se ponía frenético en los debates públicos, poseído de una cólera divina, cuando se tocaba el tema: "El bautismo es lo único que puede liberar a estos desgraciados niños del reino de la muerte y del poder del mal. Si nadie los libra de la garra del demonio, ¿debería sorprendernos que padezcan en las llamas del infierno. No puede haber duda en este tema: irán al fuego eterno con el demonio".

En el transcurso de los siglos, los teólogos cristianos han defendido a San Agustín afirmando que no quiso decir lo que dicen que dijo de modo tan apasionado. Según sus defensores, el obispo de Hipona sólo quería asestar un duro golpe a los seguidores de Pelagio, un grupo de herejes que floreció con una fuerza increíble en los siglos IV y V de Cristo, negando la idea del pecado original. Por desgracia, la Iglesia estuvo de acuerdo con Agustín -a menudo con enorme disgusto- durante los cinco siglos que siguieron. "No hay nadie que pueda estimar" -escribe Charles Panati- "el número de bebés no bautizados que fueron al infierno como consecuencia de una teología tan errática". Tomás de Aquino -más demócrata si en la Edad Media tal cosa era posible- sostenía que los niños no bautizados, incapaces de poseer la inteligencia que les permitiese" pecar por sí mismos, sufrían el "dolor por la pérdida" de Dios, pero no "el dolor del sentido" del fuego. El doctor de la Iglesia argumentaba en sentido contrario a la perspectiva ígnea de Agustín.

La idea del limbo no existiría sin la creencia en el pecado original, tal como fue definida por el Concilio de Trento en el siglo XVI, aparece antes en las cartas de San Pablo, y le da cuerpo San Agustín 300 años más tarde. Pablo era quizá ambiguo en este tema, el obispo de Hipona, por otra parte, era estridente, inflexible e inequívoco. Quizá haya sido Alberto el Magno, en el monasterio de Colonia, Alemania, el que acuñó el término "limbo" -aunque, en la época de Alberto, se creía que el limbo era la frontera con el infierno; en alemán limbo se dice Vorhölle, vale decir: la antesala del infierno.

A finales de la década de los 50, en el Instituto Oriente de Puebla me llamaba la atención que los sacerdotes jesuitas, nuestros maestros, nos prohibían leer libros que no tuviesen inscrita la leyenda nihil obstat, "aprobada". He vuelto a recordarlo porque en esos años quise leer un libro: El purgatorio y el limbo, y me lo prohibieron. Ahora que el limbo ha desaparecido, me pregunto: ¿Y por qué no desaparece el infierno también? ¿No es suficiente con nuestro diario exterminio? ¿Alguien puede imaginar en Africa peor castigo que vivir en ese continente? ¿Las llamas del infierno? No, el salario del pecado de los seres humanos no es la muerte, sino Armenia, Auschwitz, Kolyma, Camboya, Guatemala, Perú, Aguas Blancas, Srebenica, Sudán y Sierra Leona.

Verdades



El infierno es un derecho de las masas
´
Carlos Monsiváis
22 de abril de 2007


" Pero el divorcio, porque es pecado, no te lo doy".

Quizá el bastión central de la derecha, el más efectivo hasta hace muy poco, es la noción de pecado y su consecuencia, el sentimiento de culpa. Si alguien se siente en falta, o peor, si se siente pecador o pecadora, está ya a disposición de la derecha, manejadora de las culpas que abruman a las responsabilidades. Esa es la historia del siglo XX mexicano: se lanzan campañas contra el cine "que pervierte" a cargo de la Liga Mexicana de la Decencia, se detiene la madurez temática del cine en la década de 1950, se desatan campañas desde los púlpitos contra Agustín Lara y se queman revistas "pornográficas" (que nunca lo son en realidad, apenas boberías "calenturientas"). Antes de que exista material pornográfico, entre 1950 y 1970, los grupos confesionales inician en Mérida, Hermosillo, la ciudad de México, Puebla, quemas de publicaciones "porno". Llegan a los expendios de periódicos, decomisan las revistas "pecaminosas" y las hacen arder en los zócalos en "autos de fe editorial". Por supuesto, las cenizas se arrepienten.

La derecha necesita echarle en cara a la sociedad su vida de culpas y pecados. Por eso quiere fiscalizarlo todo, el comportamiento y las conversaciones. Hay campañas contra las libertades verbales, y hasta la década de 1970 tiene vigencia plena la lista de vocablos que no se pueden imprimir (la gazmoñería aún persiste). El mero impulso social suprime la pudibundez forzada, se implanta el habla unisex y dejan de ser tabú las "conductas prohibidas", ya legales entre adultos consensuados. Y aquí un tema determinante es el control histórico sobre las mujeres, un emporio del sexismo integrista. Al tradicionalismo no lo cuestionan, más bien lo ratifican, la consagración del machismo en la vida social y el apoyo más que nada convenenciero de la industria del espectáculo. A lo largo del siglo XX, a ojos del patriarcado la culpa de la violación está en las mujeres: "Se la buscaron. ¿Qué necesidad tienen de salir de su casa?". La culpabilización de las víctimas supone en este caso la interiorización programada de las mujeres.

* * *

La derecha es la gran defensora de los monopolios. Por ejemplo, crea las condiciones para que pase inadvertida la atroz persecución de los protestantes a lo largo del siglo XX, la violación de sus derechos humanos y civiles, el asesinato de sus pastores, la expulsión de los conversos de las comunidades, la quema de templos. Y se impone el corolario, la muy significativa oleada de chistes que adereza la herejía con el choteo. En su campaña de homogeneidad a fuerzas la derecha conoce éxito relativo, al aislar a cada uno de los sectores perseguidos, que así resultan presas fáciles. Y obtiene también el consenso de la clase política: la conducta familiar de los hombres públicos debe inspirarse en el modelo católico. Hasta hace muy poco era inconcebible un divorciado en la Presidencia de la República. Un soltero, imposible.

Si la educación laica es un hecho, la derecha quiere robustecer sus zonas de prohibición. En 1961 la campaña "Cristianismo sí, comunismo no", más que a la izquierda, agrede al sector educativo fuera de su control. En 1960, los empresarios de Monterrey organizan la ofensiva contra los libros de texto gratuitos, juzgados "indecentes" y casi ateos. Sólo la intervención enérgica del presidente López Mateos obtiene la difusión de los libros. Esto no lo admite la derecha: si los niños conocen, si las mujeres deciden, su hegemonía se erosiona. Saben lo que hacen: si la hipocresía ya no rige lo cotidiano, se desvanece. La derecha social y clerical ya no sueña con la aceptación unánime de sus dogmas, pero exige que se proceda como si estos dogmas fuesen acatados y por eso concentra sus esfuerzos en la burguesía y la clase media alta. ¿Qué importa la conducta de los pobres y su "animalidad orgánica"? Si un pobre es adúltero, allá él; si un rico se divorcia es blasfemia. Lo propio de la derecha es el manejo de la conducta pública de las clases gobernantes.

La modernidad no viste santos

Al concentrarse la derecha en el exterminio del protestantismo y el comunismo, en mantener las prohibiciones más notorias y en cultivar las apariencias morales, ni siquiera le hace caso a la modernidad y halla con esto su zona de desastre. En la segunda mitad del siglo XX, el resquebrajamiento de los aparatos ideológicos o la falta de percepción cultural, hacen que la derecha ignore el impulso internacional de apertura de criterios, que la mera condena no disminuye. Para cuando reaccionan es tarde.

Si la modernidad transcurre por otros cauces, la derecha consolida sus feudos, entre ellos las universidades particulares. En un cálculo aproximado, 70% del aparato público, de directores de departamento para arriba, ya se compone de egresados de las universidades particulares. Por lo demás, es precaria su presencia militante. Suelen ser conservadores pero hasta allí. En tanto interlocutora de la sociedad, la derecha sólo mantiene su imperio en un caso: el combate a la despenalización del aborto, y como se ha visto ahora, distan de mantener allí la hegemonía. Y la censura en la televisión moviliza algunos empresarios y algunos obispos y cardenales, ansiosos de extirpar el mal.

Así, las campañas de prevención del sida, por ejemplo, las elimina la amenaza de boicot de los anunciantes.

A la derecha le irritan sobremanera los intentos de promover reformas o medidas de salud que recuerden la existencia del sexo. Lo suyo es el silencio y la invisibilidad. Así, le horroriza la difusión de los condones. Ante la pandemia del sida, su actitud es intolerante al punto del genocidio. Por eso, en la era del PRI se producen calumnias sistemáticas contra los mínimos intentos responsables de la Secretaría de Salud. (No en la secretaría comandada por Jesús Kumate, aliado y vocero de Pro-Vida).

En las batallas culturales, la derecha lleva la peor parte, y cito algunos hechos: el auge de las teorías feministas que deciden el tratamiento de las mujeres; el fin del miedo a temas y palabras en los debates televisivos -y legislativos-; el fin de la demonización de la izquierda; la despenalización moral de las conductas minoritarias legales y legítimas. Y la emergencia de la sociedad civil de izquierda y centro-izquierda es uno de tantos datos del avance civilizatorio. Eso no significa desde luego la desaparición de los grupos conservadores que, con todo derecho, mantienen sus convicciones, y que forman en la intención al menos un bloque contra "la subversión". Sólo significa la desaparición del pecado entre los elementos de la discusión legal y pública.

* * *

En el programa Bet your life, que conducía Groucho Marx, un sacerdote que participa en el concurso le dice a Groucho: "Lo felicito por toda la alegría que ha traído al mundo". Y él contesta: "Y yo lo felicito por toda la alegría que le ha quitado". Esto tiene que ver con la profunda falta de sentido del humor de la derecha, y de buena parte de la izquierda por otro lado. El sentido del humor, la ironía y el análisis crítico no han formado parte -que se sepa- de los recursos patrimoniales de la derecha que, por lo visto, se deleita con la solemnidad licenciosa del apoyo empresarial y, ahora, con el control de gran parte del aparato político. ¡Qué curiosos! Toman el poder cuando ya no saben cómo prohibir.

Escritor

Estado laico

Jornada

Descalifica el investigador amenazas de Acción Nacional

El Estado no debe tomar decisiones con base en una religión: Ackerman

JOSE GALAN

John Ackerman, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM
John Ackerman, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM Foto: José Antonio López

Ante el embate de la jerarquía católica y de los grupos consevadores en contra de la despenalización del aborto, debe quedar claro que el Estado no puede tomar decisiones en función sólo de un culto religioso.

Inclusive, el Código Penal contempla que los ministros de las iglesias no pueden participar en situaciones políticas, dijo el experto constitucionalista John Ackerman, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (IIJ-UNAM), quien saludó la decisión de legisladores del Distrito Federal por avanzar en la posibilidad de que las mujeres tengan el derecho a elegir sobre su cuerpo.

Por otra parte, consideró que las amenazas de Acción Nacional de interponer una controversia constitucional en contra de lo que sería una decisión positiva por parte de la Asamblea Legislativa el próximo martes llevan a la pregunta: ¿bajo qué bases sería interpuesta esta controversia? Y adelantó que, seguramente, será bajo la idea de que la vida comienza desde la misma concepción, lo que a su juicio es una idea religiosa que no tiene cabida en las leyes de un Estado laico.

Las posiciones adoptadas por un sector del clero católico y de sus grupos adherentes violan el principio de un Estado laico, agregó el académico. Y en éste, añadió, no hay lugar para el debate religioso, sino para la discusión sobre la salud y los derechos de las mujeres.

En conversación telefónica, advirtió que la separación entre Estado e iglesias es uno de los grandes logros de México, por lo que constituye uno de los más importantes ejemplos a nivel mundial sobre esta arquitectura democrática basada en la laicicidad, a diferencia de otros países, por ejemplo Estados Unidos.

Los cuestionamientos surgidos de los sectores más reaccionarios de la Iglesia católica y de sus grupos adherentes ponen en riesgo, dijo, precisamente este reconocimiento internacional, logrado con un gran esfuerzo por la sociedad mexicana desde hace muchos años.

NEUTRALIDAD

IMÁGENES PARA PROTESTAS

Desde el Foro del Sendero nos llegan estas imágenes para hacer pancartas para la manifestación del martes en la ALDF. Bájenlas, imprímanlas, y reenvíenlas (click para aumentar):



samedi 21 avril 2007

Del sendero del peje

Aprueba PAN en comisión derogar ley de neutralidad

Enrique Méndez y Roberto Garduño

19/04/2007 19:44

México, DF. La mayoría del Partido Acción Nacional (PAN) en la Comisión de Defensa Nacional de la Cámara de Diputados aprobó un dictamen para derogar la ley para conservar la neutralidad del país, en un hecho que fue definido por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) como riesgoso porque ello permitiría al gobierno federal participar, sin ninguna restricción legal, “en las aventuras bélicas” de Estados Unidos.

El dictamen, que será presentado el próximo martes en primera lectura, asegura que la ley carece de efectividad desde 1942, cuando el Ejecutivo declaró la guerra a los países del Eje, pero omite que ésta se hizo por el hundimiento de dos buques mexicanos.

El diputado Alfonso Suárez del Real alertó que si el pleno abroga la ley, la administración actual tendrá que respaldar a Estados Unidos en la estrategia contenida en el Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte (ASPAN).



En El Unicerdal fueron más lambiscones y suavizaron el lenguaje de esta nota para que no pareciera que esto que hicieron los panistas es LO QUE ES: darle las nalgas a Bush.

Aprueban dictamen para que México muestre postura ante guerras

El documento, aprobado por comisión de la Defensa Nacional de la Cámara de Diputados, cancela la Ley que obliga a México a conservar la neutralidad en actos bélicos

Ricardo Gómez y Andrea Merlos
El Universal
Ciudad de México
Jueves 19 de abril de 2007

14:56 La comisión de la Defensa Nacional de la Cámara de Diputados aprobó un dictamen que cancela la Ley que obliga a México a conservar la neutralidad en actos bélicos.

El argumento fue que las causas que dieron origen a esta ley, quedaron a un lado cuando México participó militarmente en la Segunda Guerra Mundial y contraviene lo establecido por la ONU.

Con el aval del PAN, el dictamen fue aprobado con diez votos a favor y ocho en contra. La diferencia la hizo el voto de Pilar Guerrero, del PVEM, quien votó en favor.

El general Roberto Badillo, diputado del PRI, manifestó su rechazo a la reforma, pues consideró que México debe mantener su carácter de país neutral.

Sin embargo, el motivo para aprobar el dictamen es que el país tiene signados convenios internacionales que le regulan la neutralidad.


Ahora bien; esto que proponen los panistas es un SUICIDIO para el país. Es ponerse en la misma postura que se puso España con Aznar al apoyar la guerra de Irak. El resultado para España por haber hecho eso fue el atentado terrorista de Al-Qaeda del 11 de Marzo de 2004 en Madrid, que dejó decenas de muertos.

¿ESO es lo que pretende el PAN? ¿Qué México se ponga de pechito para un atentado terrorista y que como consiguiente haya un distractor como en el caso del 11 de Septiembre de 2001 en Estados Unidos para evitar que caiga un gobierno ESPURIO?

NO SEÑOR. No podemos permitir esto. NO podemos permitir que el PAN exponga la vida de los mexicanos a una agresión SIN NECESIDAD y simplemente por que se lo ordena Estados Unidos. Esto es lo que tenemos que hacer:

La Secretaría de Relaciones Exteriores no tuvo empacho en darle línea al Senador Guillermo Tamborrel (del PAN) para que modificara un punto de acuerdo en la cámara de diputados para que que NO se exhortara al ejécutivo para que pidiera ante Naciones Unidas que se creara un organismo de protección a los derechos de los adultos mayores.

Ah bueno. Entonces que la Secretaría de Relaciones Exteriores también le de línea a los diputados panistas para que echen para atrás esta aberración. ¿Por qué la SRE? Pues por que la SRE es precisamente la instancia que se encarga de las políticas de México con el exterior. Y en este caso se trata precisamente de la relación entre México y conflictos internacionales.

Por lo tanto--ojo, por que estoy es SUMAMENTE importante:

Llamen por teléfono a la Secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, para reclamarle y EXIGIRLE que le diga a los diputados del PAN que DETENGAN esta barbaridad en la cámara de diputados.

Estos son sus datos de contacto:


Patricia Espinosa Castellano
Secretaria de Relaciones Exteriores
Teléfonos: (55) 3686-6036
(55) 3686-6042
FAX: (55) 3686-6028
Conmutador: (55) 3686-5100 ext. 6036, 6042
Email: pespinosa@sre.gob.mx
CELULAR: 04455-3851-6309

Si es menester llámenle a su celular TODO EL DÍA Y TODA LA NOCHE para que rinda cuentas por esto. Y si les sale con que ella no le puede decir que hacer al legislativo, díganle que NO MIENTA, ya que la SRE le dió línea a Guillermo Tamborrel para que modificara un punto de acuerdo sobre relaciones exteriores que presentó en el Senado de la República.

Ahora es cuando el país nos necesita. Así que ahora es cuando tenemos que actuar.

UPDATE:
En caso de que no se hayan enterado del asunto de Tamborrel, pueden leer los detalles en este link:
http://senderodelpeje.blogspot.com/2007/04/le-hace-la-sre-el-trabajo-sucio-los.html