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LE NOUVEAU GOUVERNEMENT MEXICAIN EST ENTRE EN GUERRE SAINTE CONTRE SON PROPRE PEUPLE. ARRESTATIONS ARBITRAIRES D'HOMMES POLITIQUES COMME DE SIMPLES PASSANTS QUI AVAIENT LE MALHEUR DE SE TROUVER AU MAUVAIS ENDROIT AU MAUVAIS MOMENT, GENERALISATION DU VIOL DES PRISONNIERES, DE LA TORTURE Y COMPRIS SUR DES ENFANTS DE HUIT A DOUZE ANS , CENSURE DE TOUTE OPPOSITION... LA LUTTE NE FAIT QUE COMMENCER. El nuevo gobierno mexicano a entrado en guerra santa contra su propio pueblo. Imposición, traición, doble discurso, ruptura del pacto social, ningún respeto por los derechos humanos con la consiguiente tortura, prisión, muerte de luchadores sociales e inocentes. Censura y desprecio por la cultura y la educación.... LA LUCHA COMIENZA.
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jeudi 24 janvier 2008

¿Xenófobos?

Sergio Aguayo Quezada
saguayo@colmex.mx

Disiento de quienes acusan a la izquierda mexicana de estar utilizando el caso Mouriño para desenterrar la xenofobia antiespañola. Acepto la posibilidad de que en el futuro surjan brotes de odio contra los extranjeros.

Edmundo O'Gorman escribió ensayos memorables sobre la forma en que los españoles procesaron mentalmente los descubrimientos hechos por Cristóbal Colón. Terminaron "inventando" ideológicamente a la América para conciliar lo nuevo con el dogma religioso que encorsetaba todas las expresiones de la experiencia humana. También se las arreglaron para encontrar fórmulas que legitimaran la explotación del indígena.
Los nativos y sus descendientes enfrentaron el mismo reto aunque desde el rincón de los vencidos. Tuvieron que incorporar lo diverso a su cosmovisión para fundirse una identidad donde se acomodaron o encimaron lo ancestral con lo recién llegado. En ese crisol germinó el impulso a la independencia que incluyó, en su versión más extrema, la negación de lo español, que adoptaría el agresivo "y que mueran los gachupines" (según Antonio Alatorre "gachupín" proviene del portugués y quiere decir bisoño o recién desembarcado).
Pero eso fue hace mucho tiempo y el antiespañolismo parecía enterrado. En los últimos días algunos columnistas mexicanos y el corresponsal en México de La Vanguardia de Barcelona critican a la izquierda de desencadenar la xenofobia (odio al extranjero) tomando como pretexto el nombramiento de Juan Camilo Mouriño como secretario de Gobernación. La izquierda es presentada como intolerante e incongruente.
La acusación no se sostiene con la evidencia disponible. Revisé con cuidado todo lo declarado o escrito sobre el caso Mouriño y encontré algunas expresiones despectivas; la de más alto nivel vino de Gerardo Fernández Noroña, a quien su mismo partido, el PRD, acusara de vulgar e intolerante. Ninguno de los líderes principales critica a Mouriño por la nacionalidad de sus padres o por nacer en Madrid.
Sí abundan las referencias a la rapidez con la cual se enriqueció una familia que llegó en 1978 y se piden aclaraciones sobre la forma en que recibieron las 40 concesiones de Petróleos Mexicanos para instalar lucrativas gasolineras. A Juan Camilo le imputan posibles conflictos de interés y se le pide que enseñe los documentos para confirmar que cumplió con los requisitos legales para ocupar su cargo. Exigencias sin olor a xenofobia.

En México sí hay abundantes casos de xenofobia contra "gachupines", "gringos", "chales" o sudamericanos; y en algunos casos se llegó a linchamientos y ejecuciones. Sin embargo, las encuestas de opinión muestran cómo se han debilitado esas actitudes. En estos momentos la sociedad tiene sentimientos más favorables hacia España que hacia el resto de los países latinoamericanos. Ese país se ha convertido en lugar de especialización para 5 mil 300 jóvenes que han transformado a España en el lugar europeo más preferido (ya está en segundo lugar después de Estados Unidos). El comercio y la inversión se duplicaron en el último sexenio y no paran de crecer. Sólo en el Distrito Federal viven actualmente unos 66 mil españoles. Transformaciones causadas, en buena medida, por la irreversible apertura de México al mundo. Después de todo alrededor del 20 por ciento de nuestra población vive en el extranjero.
Debe distinguirse la xenofobia de ese nacionalismo oportunista que critica al extranjero para obtener alguna ganancia. El PRI fue maestro de ese oficio porque incendiaba la galería con denuncias contra quien se entendía en privado. En el siglo XXI el máximo exponente ha sido Hugo Sánchez, quien llegó a entrenador de la Selección Nacional criticando al "extranjero" Ricardo Antonio Lavolpe porque le quitaba oportunidades a los paisanos. Exacerbó algunos ánimos, es cierto, pero nadie se lo tomó demasiado en serio porque era obvio su patriotismo de oropel. Va un botón de muestra. En lugar de utilizar sus trofeos más preciados, los "Pichichis" conquistados en España, para construirse un obelisco en donde el pueblo pudiera venerarlo, decidió donarlos al Real Madrid el club a donde vuelan sus ilusiones. Si su patriotismo fuera consistente debió regalar los "Pichichis" a su club de origen, los Pumas de la UNAM.
Dicho esto, sí existe el potencial para que florezcan actitudes antiespañolas. La izquierda resintió la forma tan apresurada como el gobierno socialista español reconoció la victoria de Felipe Calderón y el nombramiento de Mouriño se dio cuando sigue retumbando el caso Aristegui.
Esos hechos podrían convertirse en preámbulo a la xenofobia porque la historia todavía pesa, porque en los últimos años ha crecido la presencia española en México y porque, seamos honestos, es posible documentar la voracidad de algunas empresas españolas que se aprovechan de la corrupción oficial para abusar de los consumidores. En su descargo debe agregarse que imitan a las mexicanas porque los consumidores estamos indefensos por la claudicación de un Estado timorato. Llevando el razonamiento al extremo nuestro dilema es si deseamos ser esquilmados por la mexicana Telmex o por la española Movistar.
Una paradoja del caso Mouriño es que la prensa española fue la más entusiasta promotora de los detalles que alimentan las suspicacias. Ellos son los que discutieron si Juan Camilo es madrileño o gallego; ellos son quienes toman a los Mouriño como una reencarnación del "mito del indiano": el inmigrante que al ritmo de las "habaneras" se fue a América con una mano delante y otra atrás, que logró fortuna y que regresó al terruño a presumirla. En este caso el papá dellamante secretario de Gobernación se dio el gusto de comprarse un equipo de futbol -el Celta de Vigo.
La izquierda mexicana tiene mucho de criticable y el PRD debería utilizar el caso Mouriño para deslindarse de la xenofobia de algunos de sus militantes. Sin embargo, es poco serio endilgarle acusaciones sin fundamento que en algunas frases parecieran los desahogos de entripados ideológicos.
Es previsible que en el futuro se escudriñen con más cuidado las prácticas de los inversionistas españoles en México y, dependiendo de lo que se encuentre, podrían alimentarse los resentimientos adormilados contra el extranjero depredador. Pero eso forma parte del centenario problema de un país que sigue permitiendo la explotación inmisericorde de las mayorías por unas minorías de mexicanos... y extranjeros.

lundi 21 janvier 2008

Mourino el espanol

Del sendero: un articulo con amplia informacion de Mourino y una muestra en donde con sus propias palabras afirma que no es mexicano.

Leer completa aqui

Pero él sabe que cualquier aclaración no le beneficiaría. El pasado 27 de mayo de 2007 el periódico El Universal publicó una entrevista de Katia D´ Artigues con Juan Camilo Mouriño Terrazo, donde este personaje, con su propia voz, confesó su verdadero origen español:

Katia - ¿Sí te gustaría llegar a ser Presidente?

Mouriño - ¿Quién no quiere serlo? Pero no puedo. El famoso 82 constitucional: "se requiere ser ciudadano mexicano por nacimiento" (sic).
[http://www.el-universal.com.mx/columnas/...

No hay duda, según las propias palabras del mismísimo Juan Camilo Mouriño Terrazo él es español de origen, después naturalizado mexicano, pero NUNCA mexicano por nacimiento.

Fuente(s):

CALDERÓN TAMBIÉN COMETIÓ UN DELITO CON MOURIÑO

Linea directa

Por Gerardo Reyes Gómez (LD 21-01-08)

En el reciente nombramiento de Juan Camilo Mouriño como secretario de Gobernación créame, amigo lector, no hay manera de exonerar al señor Felipe Calderón; ambos cometieron un delito. Uno, el joven, por aceptar un nombramiento al que no tiene derecho de ejercer, y el otro, el mayorcito, por firmar el nombramiento sin asesorarse de constitucionalistas, cuyo juicio y palabra sean incontrovertibles.

El joven español, que toda costa quiere hacerse pasar por mexicano, sin importar que para ello tenga que mentir y hasta presuntamente, hacerse falsificar documentos oficiales, tiene el pretexto que él es de profesión economista y contador, pero su jefe no tiene excusa, el es abogado egresado de la Escuela Libre de Derecho y sabe, porque fue tribuno en el Congreso mexicano, que debió atender todas las pruebas que demostraran la validez de la nacionalidad de su prospecto a secretario de Gobernación y no lo hizo; y si pretende haberlo hecho, lo hizo dejando tal cantidad de dudas, más que razonables, de que se cometió un fraude de suplantación de nacionalidad.

Ahora obra en nuestro poder copia electrónica del acta que da fe del nacimiento de un niño nacido en Madrid, España, el 16 de enero de 1979 de nombre Juan Camilo Mouriño Terrazo, documento que fue enviado para su publicación evidentemente por una de las partes interesadas, en este caso la gente de J. C. Mouriño. Una estrategia amañada porque si fuera abogado, se daría cuenta de que un documento legal que muestra tachaduras o enmendaduras, aunque en este caso se trate de los testigos, automáticamente es inválido para propósitos de un juicio o peritaje legal.

Sin embargo, el lector debe comprender que el juicio que se saque de si es o no válido un documento filtrado, tiene relación directa con el propósito de la acción. Y en este caso con el fraude se pretende dar visos de legalidad a una acción cuyo objetivo final, es engañar a los mexicanos para que acepten una situación de facto: Mouriño es el proyecto transexenal de Felipe Calderón, o así quieren que se piense. Esta es la verdadera dimensión política del asunto.

Felipe Calderón, debe reconocérsele, ha alcanzado una posición de fuerza y autoritarismo a la cual ninguno de sus antecesores había llegado al alcanzar apenas un año de gobierno. Y es autoritaria y prepotente porque el ilegítimo contubernio de las fracciones partidarias del Congreso, ahora al servicio del Poder Ejecutivo, le permite un rango de libertades ilimitado hasta el absurdo. Afirmar con aire descarado y lleno de cinismo que lo blanco es negro, o viceversa, sin que ninguno de su numerosa corte se atreva a contradecirlo ya es un síntoma.

Ya vimos que por decreto (al firmar el nombramiento anticonstitucional de un secretario del Despacho) hace mexicano a un español, pero claro no a un español cualquiera, sino al representante y depositario de un proyecto geopolítico en el que inciden fuerzas: transnacionales, financieras, sectarias, empresariales e incluso globalizadoras.

El costo político que tendrá que pagar Calderón será enorme. La sociedad mexicana se siente sitiada, agredida, profundamente dividida y a punto de la incipiente organización clandestina para oponer resistencia inteligente en todos los campos de lucha. Y todo esto porque estamos a la vuelta de la esquina de vivir en estado de sitio, sin defensas en contra de una maquinaria política que apabulla por su prepotencia y su irracional ejercicio autoritario de la ilegalidad. Así se rompen las bases de cualquier estado de derecho. Calderón se pasó de la raya; que con su PAN se lo coma.

Episodios de la reconquista

JUEGOS DE PODER

Linea directa

EL DELFÍN MOURIÑO EN GOBERNACIÓN

Por Rodolfo Sánchez Mena (LD 21-01-08)

E-mail: sanchezmena@yahoo.com

La designación oficial de Felipe Calderón del delfín Juan Camilo Mouriño Terrazo, como secretario de Gobernación, movilizó al aparato de poder mediático a iluminar su nombramiento, con una aparente sustentación constitucional, así como a racionalizar su arribo a Bucareli, con una lógica de poder.

Con gran cuidado, el aparato propagandístico dejó en la penumbra las consecuencias político sociales que acarreará. De manera significativa la parte oscura del origen y proyecto de Mouriño, se oculta celosa y deliberadamente, habrá que investigar y darle luz.

Llama la atención la sensibilidad y la intención política del michoacano Felipe Calderón, más allá de integrar su gabinete, al nombrar a Mouriño Terrazo, por estar identificado plenamente como un español que solicitó su naturalización como mexicano, pues anteriormente se presentaba como español, acreditándolo con el pasaporte 88000581 expedido por el consulado español en Florida, cuando él estudiaba allá.

Entonces es una audacia de Calderón poner a Mouriño, un español, al frente de Gobernación y como su delfín a sucederlo, justamente cuando los mexicanos nos preparamos a celebrar el bicentenario de la Independencia de España y el centenario de la Revolución.

Comento solo dos aspectos: primero, es un mensaje que se envía para confirmar el proceso neocolonizador de la corona española; la avasallante prepotencia del capital y las empresas españolas que se apoderan y saquean el país. Preocupa que sea un mensaje de un michoacano que ocupa el Poder Ejecutivo mostrando su arrepentimiento por la lucha de Morelos a favor de la independencia de México del imperio español.

Segundo, el ser mexicano no es una cuestión documental. La actuación de Vicente Fox es un ejemplo contundente. Fox, solo estaba acreditado, no era mexicano, era de madre española y padre norteamericano, por lo tanto un extranjero, así lo demostró en su gobierno con su actuación. La falta de raíces nacionales, identidad con los mexicanos y su historia, llevó a Fox a despreciar a nuestros símbolos patrios y héroes, como Juárez. La actuación de Fox en la Presidencia de la República, fue en contra de los intereses nacionales y a favor de los trasnacionales. El método de saqueo, robo y apropiación de los bienes nacionales por parte de su familia, muestran el desprecio por los mexicanos y sus elevados valores.

Desde Los Sentimientos de la Nación, la primera Constitución promulgada en Apatzingán, Mich, por José Maria Morelos, se fraguaron los valores y aspiraciones fundamentales de los mexicanos para lograr una convivencia de plenas libertades, donde se modere la indigencia y la opulencia y con un sistema republicano democrático, esto es, contrapuesto a todo régimen despótico.

Juan Mouriño, escasamente con unos años en el país, no tiene raíces, desconoce nuestras aspiraciones y el proyecto que anima a los mexicanos. Está formado social y familiarmente en un régimen monárquico, cuya esencia es el rechazo a la libertad, a la igualdad y defiende la permanencia de los privilegios por “razones” de sangre.

La metodología empleada por el aparato mediático propagandístico de Los Pinos, operado por infiltrados españoles del Partido Popular, es convertir lo obvio en análisis profundo. Se nos presenta que Calderón está consolidando su poder desde el primer año, con sus paisanos conocidos como los “Niños Cantores de Morelia, sin edad, formación ni capacidad demostrada. Lo único importante es ser incondicionales.

Los propagandistas de la ultraderecha española de Los Pinos, nos presentan como primera sorpresa a un Felipe Calderón fresco y renovado. Ahora, impecablemente ejerce, consolida su poder y se prepara a ampliarlo; ha dejado atrás las vicisitudes de los cuestionamientos de su legitimidad y el reducido margen de su triunfo pretende remontarlo, al pretender ganar la mayoría de diputados federales en las elecciones intermedias.

Con este guión preelaborado, Calderón, sin remordimiento de ninguna especie, le da una patada en el trasero a Francisco Ramírez Acuña su “destapador” y fuerte contribuyente de dinero a la campaña calderonista. Pretenden hacer creer que los compromisos de Calderón se acabaron. Es un aviso para todos los que tienen un asiento prestado en el gabinete.

La urgencia por entregar al nuevo secretario de Gobernación el Palacio de Covián, es poner en marcha la privatización energética, la supresión de los derechos laborales y la persecución en caliente.

Calderón Hinojosa no para en sorpresas, y presenta a Juan Camilo Mouriño en Gobernación documentado. Por primera vez Mouriño es acreditado oficialmente con documentos de nacimiento y nacionalidad mexicana. Pero la mayor sorpresa que nos llevamos es que su delfín, también tiene madre mexicana y por lo tanto su pequeño Juan Camilo es mexicano. Dicen, que no tiene limitaciones, para ejercer otros seis años el poder, si lo eligen.

Juristas y expertos del Congreso analizan meticulosamente la designación del secretario de la Presidencia de Calderón, sustentada mediáticamente en la invención de una madre mexicana y en el

Artículo 30 fracción II, haciendo caso omiso del artículo noventa que establece que para ser miembro del gabinete se requiere ser mexicano por nacimiento.

La presentación oficial de Mouriño Terrazo, es recibida con muestra de júbilo entre los empresarios e inversionistas españoles, así como un gran entusiasmo en los círculos palaciegos de la derecha borbónica neofranquista.

Los operadores de las campañas de otros aspirantes a la Presidencia de la República, todos ellos gobernadores, advierten una competencia desleal de parte de Camilo Mouriño, dedicado a favorecer a empresarios e inversionistas extranjeros.

La naturaleza política de la Secretaria de Gobernación requiere de un juez. Camilo Mouriño es empresario; un comerciante. La fortuna súbita y negocios personales así lo acreditan. Veremos a Camilo Mouriño dedicado a beneficiar la Corona, la grandota y la chiquita.

En gobernación, la ausencia de un juez, balanza del poder, y la presencia de un empresario negociante, conducirá a una toma de decisiones con un sesgo, basado en el cálculo, el de privilegiar a un grupo de inversionistas y sin atender en lo mínimo a lo público y al interés social mayoritario.

El discurso de tono autoritario que pronuncia en su recepción del cargo, el joven y flamante secretario, causa alarma entre analistas, expertos y académicos. Ilustra bien el futuro del joven secretario de Gobernación la primera decisión, romper la huelga minera de Cananea, en beneficio de los Larrea, dueños de Minera México; toda vez que Rodríguez Acuña ya estaba empacando y estaba francamente molesto por la forma de su despido.

dimanche 20 janvier 2008

Rebasarse a sí mismo por la derecha

Jornada

El despertar

José Agustín Ortiz Pinchetti
jaorpin@yahoo.com.mx

En los próximos meses Calderón va a enfrentar una situación crítica: la economía irá para mal, arrastrada por la recesión estadunidense y por las contradicciones nativas. Tampoco en política la tendrá fácil. En el año de víspera de elecciones federales el PRI aprovechará las ventajas de su complicidad con el PAN y a la vez le dará golpes para conquistar inconformes. El control de los medios electrónicos tendrá rendimientos decrecientes. La campaña antinarco es un desastre. El año pasado el número de crímenes aumentó 20%. El jueves hubo una batalla en Tijuana, hecho terrible, y más porque ya no nos asombra. Felipillo, ilegítimo de origen, no ha podido “legitimarse” en el ejercicio. Hubiera sido de esperarse que se desplazara hacia el centro ideológico y que atenuara las políticas antipopulares. Así lo anunció. Se ufanó de que incluso “rebasaría por la izquierda” a AMLO, su principal, casi único opositor.

¿Y qué ha hecho? Mantiene un continuismo duro que se ha exacerbado las semanas recientes, refuerza su alianza con el sector más conservador del PRI. Amplía las concesiones a los grupos de interés y al más corrupto sindicalismo, garantiza la impunidad. Ataca a escasos periodistas liberales. Intenta la ruptura del paradigma de soberanía económica con un proyecto de reforma energética tramposa que regresará el tema del petróleo al estatus en que se encontraba en la prehistoria porfirista. Permitió la elevación de precios de los básicos y de la gasolina, y arremete con impuestos a empresarios medios y pequeños sobrevivientes del neoliberalismo. Ni un solo dato de flexibilización.

¡Y ahora nombra secretario de Gobernación a Juan Camilo Mouriño! Nunca en la historia reciente se había dado mandato semejante a un hombre de origen extranjero formado en España y en Florida, sin experiencia política significativa ni contacto ni identificación importante con el país (salvo a través de los intereses concretos de su padre, un empresario español de la clase depredadora). Fue miembro de la 58 legislatura y se le recuerda como un personaje cerrado, duro, torvo. Presidió la Comisión de Energía y tuvo, como Calderón, un desempeño irrelevante. Discípulo de Felipe, heredó su característica central, la rigidez reaccionaria.

Ahí lo tiene usted: un “gachupín” (hispano prepotente y voraz) de 36 años, con mirada de cernícalo dispuesto a agredir. Sus méritos, además de inteligencia y dureza, son sus vínculos con la derecha del derechista Partido Popular Español, haber importado al arquitecto de la campaña sucia de 2006 y la confianza y el profundo afecto de Calderón, quien ante las dificultades pierde seguridad y se repliega en quien cree que le es leal y eficaz. Ningún panista de origen llena esas especificaciones.

Nada bueno puede esperar la oposición de él, ni el país, ni la oposición a la que intentará corromper y dividir. Ya vimos el desastre que significó poner en Bucareli un improvisado y frívolo como Creel. No creo que Mouriño quiera seriamente ser presidente. Es un “halcón” que va a intentar servir a los intereses de Calderón y de los mega grupos que lo apoyan, mientras la nación, y con ella todos nosotros, entramos en una etapa de tiempos revueltos.

vendredi 18 janvier 2008

  • Puede incurrir en el delito de ejercicio indebido del servicio público, advierte

En 1996, Mouriño ingresó al país con un pasaporte español: Arteaga

A. Méndez, A. Becerril y F. Martínez

¿Qué significa lo de Mouriño?


Asimetrías
Fausto Fernández Ponte

I
La designación de Juan Camilo Mouriño como secretario del despacho de Gobernación del Presidente -cuya espuriedad lo tiene en el vacío en el que ejerce la investidura- exhibe significados.
Y esos significados son, a nuestro ver, ominosos, que contrastan engañosamente con el rostro juvenil del señor Mouriño -tiene apenas 36 años de edad- y una impulsividad que su inteligencia no matiza.
Esos significados ominosos confirmarían a su vez la verdadera razón de ser estratégica del Poder Ejecutivo en su modalidad actual: una, servir a intereses ajenos a los de México.

Y, otra, reprimir a los descontentos y discrepancias activas que causa servir a intereses ajenos a los nuestros. Hay, pues, represión social y política y a la crítica periodística o pública.
Identifiquemos esos significados:
1) Acentuación del doble discurso del titular del Poder Ejecutivo.
Por un lado, habla de dialogar con las expresiones políticas de ideologías opositoras, mas por otro rechaza la interlocución.
2) Consolidación -fusión- de ciertas funciones operativas de la secretaría del despacho de Gobernación asumidas por Los Pinos desde los primeros días de la administración actual, en el 2006.


II
Pudiérese suponer, no sin premisas objetivamente discernidas, que el relevo de Francisco Ramírez Acuña en la citada secretaría del despacho de Gobernación no fue sólo por inepcia, sino por desgaste político.
Ese desgaste político fue rápido. Se manifestó incluso dramáticamente desde los inicios mismos de la administración. ¿Razón del desgaste? La propia espuriedad del titular del Poder Ejecutivo.
Por otra vena, a ese desgaste contribuyó en gran medida la convulsión social que preside la vida nacional. En un país convulsionado, el débito o costo político aumenta y se hace insostenible.
Y es que la violencia en el país -muchos “ejecutados” todos los días- y la inseguridad pública y la incertidumbre social se traducen en decrecimiento de un capital político por sí magro.
Así, tal desgaste se había agudizado en semanas recientes. Y la
llegada del señor Mouriño al relevo sólo hará mayor ese desgaste, predeciblemente. Sus causales objetivas y subjetivas persisten.

III

Es de temerse que esas causas no podrán ser eliminadas ni superadas ni remontadas con nuevos -o frescos- recursos humanos, los que representa don Camilo. Las causas del desgaste vienen de origen.
Ello es indudable para millones de mexicanos. El proyecto panista/priísta de país -entrega al poder trasnacional de grandes consorcios de Estados Unidos y España y el saqueo voraz de México- es inviable.
Y darle viabilidad a ese proyecto requiere, insoslayablemente, un contrato social, que no es objetivo estratégico del Poder Ejecutivo ni del Estado mexicano en su conjunto.
Esto nos lleva a los significados ominosos del cambio de titulares en Gobernación. El señor Ramírez Acuña se negó terminantenmente al diálogo y su suscesor reitera en los hechos ese rechazo.
Es más, el señor Mouriño ya incurrió en su primer yerro político: dijo que el Poder Legislativo es la única instancia para dialogar porque allí están representadas todas las ideologías. Ello es falso.
No están representados el zapatismo ni los indígenas. No lo están tampoco vertientes revolucionarias u otras opciones políticas, sociales y culturales de ideologías reivindicatorias.
No hay un contrato social. Y sin éste, el espacio de maniobra del señor Mouriño para actuar es breve. Sus alternativas son el acuerdo a la Obregón o la represión, lo cual atiza más la discrepancia.

ffponte@gmail.comThis e-mail address is being protected from spam bots, you need JavaScript enabled to view it

Glosario:

A la Obregón: coaccionar para acuerdos políticos mediante “cañonazos” de 50 mil pesos de entonces (1924) o cañonazos verdaderos.


La reconquista y el desgobierno

Jornada

El vilipendio

Luis Javier Garrido

El escándalo que ha generado en el país la designación de Juan Camilio Mouriño Terrazo, alias Iván el fino –hombre de confianza del neofranquista Partido Popular (PP) de España, y quien ha sido señalado como un traficante de influencias enriquecido en el poder al amparo del PAN–, como secretario de Gobernación del gobierno de facto, evidencia una vez más la creciente descomposición del grupo que se ha apoderado del aparato de Estado en México y la desesperación personal de Felipe Calderón ante el fracaso del gobierno espurio.

1. Los relevos en un grupo político revelan siempre una lucha de facciones, pero no son para cambiar el fondo de las cosas, aunque en esta ocasión parezca que todo va a empeorar, pues la designación de Mouriño, un ignorante arribista y fascistoide traficante de influencias, en vez de Francisco Ramírez Acuña, un ignorante y pedestre neocristero, no presagia más que una mayor intolerancia del grupo que gobierna de facto.

2. La designación de Mouriño obedece, sin duda, a la desazón de Calderón ante el desastre de su administración de facto, que muestran hasta las encuestas oficiales, pues la más reciente de Canal 40 establecía que se sigue desplomando en su índice de aprobación, ahora, según ellos, de 41 por ciento, mientras que sólo 29 por ciento estima que tiene las riendas del país, según Milenio Diario (16/1/08), porcentaje que va a descender más ahora con la entronización del gallego que deja a Calderón cada vez más como un bodoque en Los Pinos.

3. La cabeza del derechista Francisco Ramírez Acuña, titular saliente de Bucareli, rodó porque el equipo de jóvenes arribistas de Los Pinos lo culpó a) de ser el responsable principal de que la imagen de Calderón se siga deteriorando en los medios, como b) de no haber logrado la división del PRD y de que Andrés Manuel López Obrador tenga una creciente fuerza social, con el saldo de que c) la aprobación por el Congreso del “paquete estratégico” que demanda el capital trasnacional se le esté complicando a la alianza PRI-PAN. En una palabra, por ser el jalisciense, según estos jóvenes traficantes de influencias, demasiado primitivo ante la urgencia que tienen de hacer negocios en grande.

4. El arribo formal al mando del hijo del prestanombres de Vicente Fox, Juan Carlos Mouriño Atanes, busca, por otra parte, contribuir a la forja de una mayor unión entre los dos grupos de prevaricadores que se han apoderado de Acción Nacional: el de Fox y el de Calderón, con vistas a 2012.

5. La decisión, en fin, constituye un pago por su intervención financiera y política en la campaña del 2006, al PP de España, en manos hoy de neofranquistas, encabezados por José María Aznar y Mariano Rajoy, que piensan que por conducto de Mouriño podrán tejer sus redes de dominio económico y político sobre nuestro país más libremente, y fortalecer lo que ya se llama abiertamente “la nueva conquista española” (Proceso 1628), empresa de la que no son ajenos los actuales gobernantes del PSOE, que ya ayer se frotaban también las manos.

6. La llegada de Mouriño a Bucareli es de tal suerte conforme al librito monetarista impuesto por Washington, que preconiza que en el mundo de la globalización neoliberal los cargos públicos los debe ejercer una “nueva clase política”, desprovista de conciencia social y de una visión histórica, sin ataduras nacionales, apátrida de ser posible, y sin más fidelidad que al capital.

7. Los esfuerzos de Mouriño por demostrar que cumple con el requisito del artículo 91 constitucional y que es “mexicano”, pues su madre nació en México y no en el pueblo gallego de Avión, como se ha publicado y parece ser cierto (Proceso 1627), son inútiles: él es cultural y políticamente un gallego, aunque haya nacido en Madrid.

8. Los extranjeros que han gobernado a México desde la Independencia han sido muchos, así que Mouriño no será el primero, aunque todos hayan sido gobernantes de facto. La lista incluye desde el general John A. Quitman, quien gobernó México entre 1847 y 1848, o el mariscal francés François-Achille Bazaine, quien ejerció el mando en el centro del país en 1863-1864 y el propio archiduque austriaco Maximiliano de Habsburgo, que trató de imponerse entre 1864 y 1867, hasta el nicaragüense Rogerio de la Selva, secretario particular de Miguel Alemán, quien asumía el mando durante las ausencias de éste del país en los años 50 del siglo pasado, o el aventurero francés Joseph-Marie Cordoba, quien complementaba y suplía a Carlos Salinas de Gortari en sus momentos de debilidad y asumió decisiones clave como imponer en 1994, a su manera, la sucesión de su jefe.

9. La prensa española del jueves 17 ha festejado, en consecuencia, el ascenso formal de Mouriño como un triunfo del neofranquismo español, pues el diario profalanquista ABC titula su nota ufanándose de que “el responsable de la política interior mexicana nació en Madrid de padres gallegos”, el gobiernista El País, del Grupo Prisa, señala que desde ahora “un madrileño dirige el Ministerio del Interior” y La Voz de Galicia al cabecear que es un gallego “el nuevo ministro del Interior”, enfatiza que es hijo del dueño del Celta de Vigo (olvidándose que ese mismo diario señaló hace años que Mouriño padre era prestanombres de Fox, quien es el verdadero dueño del club) y quien tiene innumerables negocios en México, entre ellos una red de gasolineras del Grupo Energético del Sur (GES), las que como se sabe se agenció el joven Mouriño durante los años en que fungió de vicepresidente de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados en la 57 Legislatura (2000-2003).

10. Los gobernantes actuales pretenden que no son responsables de nada, pero no pueden engañar a un pueblo vilipendiado por ellos, que identifica bien a esos grupos de derecha que usurparon el poder, y a los que ya está llamando a cuentas.

Negocios, negocios...

Muy buena la columna de Julio Hernández López

Jornada

Astillero


Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

Bribiesquismo explícito en Bucareli

Nacionalidad materna, ¿Avionazo?

Gobernación pasó de O-Paco a CaMoTe

Con Juan Camilo Mouriño Terrazo (CaMoTe, vaya ironía delatora) no hay margen de duda: le gustan los negocios, hace negocios y tiene una familia apasionadamente dedicada a ganar dinero en proyectos que vinculan lo político con lo económico. El fantasma de los Bribiesca Sahagún no necesita, por tanto, ni siquiera ser invocado en esta privatización del poder público que Felipe Calderón ha decretado al nombrar al príncipe del círculo íntimo como secretario de Gobernación: la vocación de utilizar el poder político para beneficiar las empresas propias está presente de origen en el historial del clan Mouriño, que se ha caracterizado por “invertir” en apoyo de políticos en campañas electorales para luego cobrar mediante concesiones, permisos y asignaciones discrecionales.

La versión de cuello blanco de la escuela de Carlos Ahumada ha permitido gran prosperidad a una familia que, según descripción del propio Juan Camilo, llegó de España a México “a rastras” y que en Campeche, con el Grupo Energético del Sureste (GES), trazó una estrategia de enriquecimiento en contubernio con políticos del PRI y del PAN –según estuvieran en el poder– que hoy aspira a máximas coronaciones en el negocio del siglo que esperan sea el de la apertura extrema, mediante reformas constitucionales convenidas entre el bipartidismo gobernante, del petróleo mexicano a capitales privados, en especial los extranjeros. Relacionados desde siempre con Pemex (asignación de gasolineras, contratos de obras y servicios diversos), los Mouriño tuvieron en Juan Camilo a un promotor de conflictos de intereses en la Cámara de Diputados, donde presidió la comisión de energía, y en la Secretaría de Energía, donde fue subsecretario.

Ahora desde Bucareli, convertido en virrey ejecutivo de un presunto presidente más bien burbujeante, Iván el Fino, o el Terrible, según sea el caso (así lo planteó El faro de Vigo) será el interesadísimo impulsor de las modificaciones legales que detonen el gran negocio de Pemex y consoliden y ahonden las posibilidades de participación extranjera (con cuando menos un 10 por ciento para los gestores locales) en otras vertientes energéticas, como la generación de electricidad, la producción eólica y la explotación de gas. Papá Mouriño fue beneficiado a nivel provinciano con Fox pero hijo Juan Camilo está en la antesala del éxito empresarial completo (¿así como en Acapulco con Miguel Alemán, en el futuro habrá en Campeche, y en otras ciudades del sureste, costeras y avenidas llamadas Juan Camilo Mouriño?). Hijo Mouriño está ahora al frente de la tienda de abarrotes llamada México y papá Mouriño está en Vigo, España, con un frente empresarial trasatlántico que podrá cobrar en aquellas tierras peninsulares los favores que reciban en tierra de indios las empresas hispanas embarcadas en La reconquista de México.

Colocado desde ahora en una pista de arranque hacia el 2012, en la que podrá ir acumulando recursos económicos y complicidades con grandes empresarios, Mouriño tiene, para su desgracia, un pasado y un presente que lastran su futuro. A pesar de los esfuerzos documentales que ha hecho para presentarse como mexicano a plenitud, estos chocan con el hecho inequívoco de su nacimiento en Madrid e incluso con la utilización de un pasaporte español para entrar a nuestro país. Ayer mismo, por ejemplo, varios periódicos hispanos reportaron la designación del nuevo secretario de Gobernación de México destacando en los encabezados el que Mouriño es “madrileño”, según El País, o “gallego”, según El faro de Vigo. El presunto presidenciable se ha parapetado, sin embargo, tras documentos oficiales en los que se menciona que su madre es mexicana por nacimiento y que, por tanto, él se puede acoger retroactivamente a los beneficios de una modificación legislativa que considera “mexicanos por nacimiento” a quienes hayan nacido en el extranjero y sean hijos de padre o madre que a la vez hayan visto la luz en México. El padre de Juan Camilo es inequívocamente español y la madre ha sido mencionada en diversas publicaciones gallegas como “nacida” o “natural” de Avión, de tal manera que un punto clave en la historia de identidades fabricadas para que Mouriño se asuma como “mexicano por nacimiento” es confirmar que la madre a su vez lo haya sido.

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jeudi 17 janvier 2008

Los negocios de Mourino


La falange privatizadora · Helguera


Mas sobre Mourino y sus jugosos negocios en México gasolineras en donde despachan litros de 900 ml y los de comida chatarra, entre otros en el siguiente link:


México SA
Carlos Fernández-Vega

La banda Timbiriche
josé gil olmos México, D.F., 16 de enero (apro).-

Timbiriche es el nombre que se le ha puesto al equipo de Felipe Calderón, y quien lo bautizó de esa manera no podía haber tenido mejor tino. Desde que llegaron al poder parecen un club de amigos con juguete nuevo.

Es público que a los integrantes del círculo más cercano a Calderón los une la amistad antes que su trabajo y que se distinguen por su inexperiencia política y novatez.

El vocero presidencial Max Cortázar no terminó la preparatoria; el nuevo jefe de la Oficina de la Presidencia, César Nava, no ha tenido ningún cargo de gobierno, sólo partidista; Alejandra Sota, coordinadora de imagen presidencial, no ha pisado más que oficinas de su partido, y Juan Camilo Mouriño en su corta carrera sólo destaca su paso como diputado federal, sin que haya sobresalido en la tarea legislativa.

Quizá el que tiene mayor experiencia política sea Germán Martínez, quien ha tenido distintas tareas en el PAN, como representante en el IFE y como legislador. Aunque a nivel de gobierno tampoco ha tenido mucho trabajo, únicamente los meses que estuvo al frente de la Secretaría de la Función Pública donde no resolvió los casos más emblemáticos, como la corrupción en el gobierno de Fox.

La llegada de Mouriño a la Secretaría de Gobernación podría provocar más problemas para Calderón si tomamos en cuenta su inexperiencia como negociador, y el que desde ahora está más preocupado por su carrera política con miras a la elección presidencial del 2012 que por allanar el camino del gobierno federal ante decenas de problemas que ponen en peligro la gobernabilidad del país.

Quizá se podría pensar que es una ventaja que el equipo que gobierna el país sea joven, sin una historia política salpicada de corrupción. Pero qué virtudes políticas tienen personajes como Mouriño al que se le reconoce ampliamente sus ambiciones desmesuradas por el poder.

En el círculo cercano de los calderonistas, Mouriño destaca por su excesivo deseo de control. Cuando estaba en la oficina de la Presidencia de la República tenía tanto dominio que inclusive él firmaba los vales de gasolina de sus colaboradores.

(...)

Habrá que ver cómo reacciona ante la posible acción de los grupos armados o frente a la explosión de conflictos sociales en varias partes del país. Hasta entonces sabremos de su capacidad, porque hasta ahora su gran virtud en su corta carrera política es el hecho de ser amigo de Felipe Calderón.

Y lo mismo ocurre con los demás integrantes de la banda Timbiriche.
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jornada

Relevo en Gobernación

La renuncia de Francisco Ramírez Acuña a la titularidad de la Secretaría de Gobernación (Segob), confirmada ayer, es por sí misma una buena noticia, toda vez que el también ex gobernador de Jalisco carecía de los atributos indispensables para ejercer ese cargo y habida cuenta que llegó al Palacio de Covián con una trayectoria preocupante por los excesos represivos y las violaciones a los derechos humanos cometidos durante su mandato en aquella entidad.

Cabe preguntarse ahora si Juan Camilo Mouriño, su sucesor, será capaz de revertir la disminución institucional que ha experimentado Gobernación durante las administraciones anteriores y en lo que va de la presente. A este respecto, cabe recordar que ayer al entregar el cargo Ramírez Acuña sostuvo que durante su gestión ocurrió un “rescate de la figura presidencial”. Por más que el aserto resulte cuestionable, y aunque la propia salida del ex funcionario sea un indicador de incumplimiento de las misiones encomendadas, Ramírez Acuña puso, acaso sin proponérselo, el dedo en la llaga: el trabajo de la Secretaría de Gobernación no es cuidar la imagen del Presidente –para eso hay personal más que sobrado en Los Pinos–, sino procurar la gobernabilidad del país, articular políticas de Estado en diversos terrenos, preservar la paz social y buscar las concertaciones y las mediaciones con las distintas fuerzas políticas, sociales y económicas.

Las declaraciones iniciales de Mouriño Terrazo difícilmente armonizan con las responsabilidades mencionadas. De entrada, el nuevo secretario de Gobernación rechazó la posibilidad de tratar “los grandes temas nacionales” con Andrés Manuel López Obrador, quien es –le guste o no al gobierno calderonista– el principal dirigente opositor en el país. Mouriño apostó, en cambio, por circunscribir las gestiones políticas al ámbito legislativo, “que es la única instancia a discutir y en donde están representadas todas las ideologías”. Tal orientación augura la consolidación de la alianza de facto PRI-PAN que gobierna en el país, pero también apunta a la persistencia de la ruptura con las fuerzas políticas y sociales progresistas y de izquierda que se aglutinan en el Frente Amplio Progresista (FAP). Por lo pronto, el coordinador de los senadores del Partido de la Revolución Democrática, Carlos Navarrete, y el secretario general perredista, Guadalupe Acosta Naranjo, ya expresaron su negativa a dialogar con Mouriño e indicaron que sólo mantendrán contactos con los legisladores panistas.

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El factor Ñ



Jornada

Astillero

Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

La iglesia (política y económica) en manos de Mouriño

Nacionalidad (y nacionalismo) al estilo Fox

“Madrileño y gallego, pero mexicanísimo”

A su propia carga de ilegitimidad, Felipe Calderón ha agregado el nombramiento como secretario de Gobernación de un personaje sin carrera ni experiencia política suficientes para llegar a ese cargo y que, además, nacido en Madrid y abundante y reiteradamente ligado a intereses económicos y políticos españoles, ahora se revela jurídicamente mexicano por nacimiento y se abre el camino para ser candidato presidencial de los partidos Popular (de España) y Acción Nacional (de México) a la sucesión de 2012. La iglesia (política y económica) en manos de Juan Camilo: financista de campañas presidenciales del PRI y el PAN, el campechano Grupo Empresarial del Sureste (GES), de la familia Mouriño, estará en mejores condiciones de participar en próximos negocios energéticos liberados y de apuntalar los proyectos del patriarca, Carlos Mouriño Atanes, quien hizo meteórica fortuna en México (siempre en relación con el poder político) y ahora diversifica en España el portafolio familiar de inversiones (entre escándalos de tráfico de influencias y corrupción política).

El depositario del factor Ñ (nació en España, se apellida Mouriño y suple a Ramírez Acuña) plantea tempranamente un boceto de nacionalidad formal y nacionalismo ínfimo parecido al que usó Vicente Fox para hacerse de manera oscura de la Presidencia de México, siendo el guanajuatense hijo de madre española y de padre que se dijo jurídicamente mexicano aunque también reivindicó su nacionalidad estadunidense, por lo cual a quien entonces usaba botas no lo habrían beneficiado ni siquiera las reformas salinistas que permiten ser candidato presidencial a quien sea hijo de padre “o” madre mexicanos y no obligatoriamente de mexicanos ambos. Mouriño se apunta para repetir el esquema de mentalidad y conducta desnacionalizada de Fox, y no sólo en caso de que fuese candidato panista en 2012 sino en el ejercicio de la cartera de Gobernación, desde la que se convertirá en gestor, promotor, socio y garante de los negocios de trasnacionales que pretende instaurar el calderonismo, sobre todo en el ramo de los energéticos. El hijo de estadunidense convenencieramente registrado como mexicano, Vicente Fox, terminó su sexenio declarándose amantísimo admirador del norteño país vecino; el madrileño Mouriño terminará su paso por el Palacio de Covián cerrando negocios con sus paisanos peninsulares que están en plena Reconquista de México (grandes negocios familiares, por ejemplo, en los ámbitos turístico e inmobiliario en las costas del sureste mexicano, sobre todo en la heroica y romántica Campeche).

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Con la novedad de que el gachupín es ahora secretario de gobernación:

SuperIván ¿¡al rescate..?!

gomezalce@aol.com

• Le gira la piedra a Calderón
• Fuera máscaras…


No se come diablo, mi estimado, sin tragar cuernos. Felipe Calderón comenzó abriendo su baraja del Gymboree y ahora sí mete el pie en el acelerador para cumplir con una serie de simpáticos compromisos que, al parecer, tienen plazos fatales.

La llegada de Juan Camilo Mouriño a Bucareli tiene varias divertidas lecturas por el delicado contexto nacional y la experiencia y el oficio son cualidades indispensables para llevar las riendas de la política doméstica. El problemita es que el chico Mouriño no tiene las acreditaciones necesarias con todo y que cuente con el irrestricto respaldo, confianza, cariño y anuencia de Felipe Calderón.

Las enormes expectativas que ha levantado esta ocurrencia, perdón, nombramiento, pueden ser un maravilloso detonador para que el célebre síntoma del mareo prematuro sobre el ladrillo, mande al cabecilla del Gymboree al espacio sideral de los sueños futuristas, cuando la realidad, my friend, exige mesura, sensatez y prudencia en el ejercicio de conciliar, del consenso y del diálogo.
Y si a la nueva estrella del gabinete se le antojan las fórmulas conocidas (etílicas, of course) para disminuir sus niveles de indiscutible tensión que conlleva este nuevo (en)cargo, que porfa lo haga de manera discreta evitándole un oso a su jefe porque cada palabra y/o movimiento ejecutado en situaciones, digamos, simpáticas, será leído como un atento saludo del residente de Los Pinos...

Quien sin tapujos y derechito declaró que su gobierno está hecho para ir contra corriente. Y efectivamente mi estimado, el último año fue revelador de la sobresaliente preparación de sus colaboradores para enfrentar los enormes retos que a escasos doce meses están en el rubro de gigantescas calamidades.

Pero una estupenda preguntita sería, dejando las especulaciones sobre quiénes llegarán a limpiar Gobernación, ¿porqué la prisa —sello de la casa– por colocar a Juan Camilo en Bucareli si estaba cómodo y a sus anchas tras bambalinas haciendo travesuras, presionando y
desencadenando grillitas —gracias a los informes que le rendía el Cisen— esparciendo además la semilla mediática de que el hombre fuerte de Los Pinos (whatever the shit this means) era (es) él...?

Nada mejor como el calorcito de Calderón y la impunidad para manejarse sin la rendición y transparencia de cuentas. Sobre todo en estas épocas de altísima volatilidad política.

Pero al parecer Felipe confía en que Juan Camilo will deliver… La apuesta presidencial es temeraria a sabiendas del desgaste natural que acompaña a quien despache en Bucareli. Pero el joven Mouriño se encargó de despejar la maravillosa duda del por qué el arriesgado movimiento con todo y el choro presidencial de los nuevos desafíos y para dar atenciones a las principales preocupaciones de la sociedad (¿¿ha llegado SuperIván??)

No, no, amable lector, van por la(s) reforma(s) pendiente(s) en el Congreso.

O sea, la energética, la de justicia penal y la laboral. Pero en primer plano y no se me haga bolas, mi estimado, la energética.

Y Mouriño conoce del tema, ya no digamos por negocios e intereses de familia, sino por haber ocupado posiciones claves, primero en el Congreso como presidente de la Comisión de Energía y después con Felipe como subsecretario.

Y como se van a necesitar de coscorrones (con picahielo) y presiones en el Senado y en San Lázaro para sacar el paquetón antes del 30 de abril, Juan Camilo is the man. Tiene licencia para matar.

La prisa de Calderón es sacar al costo que sea o mejor aún, dicho con sus propias palabras... a contra corriente, la(s) mentada(s) reforma(s). Negociará, con su aliado el PRI, lo necesario (ife, jefe de gabinete, excedentes petroleros, plazas, ley de medios, etcétera...).
Y con esa arriesgada jugada política Felipe & partners pretenden adelantarse a los complejos tiempos de que las calles se organicen y se inunden de divertidos renegados amarillos defendiendo el petróleo. Previenen reaccionado ante las constantes referencias de López Obrador. Señal, my friend, de que la piedra les está girando con velocidad en este particular asunto.

Donde se jugarán su resto. Saben que es hoy, o ya no fue.
Saben el peligro para el gobierno federal de incumplir la palabra empeñada con empresas españolas y norteamericanas y el daño colateral (uno de ellos de indiscutible corte chino) a su frágil administración.

¿Un inconveniente?

Este juego energético está tan abierto my friend, que ya no caben las simulaciones…
* * *

Pero nadie lo conoce, realmente

Primer círculo, en áreas clave

Los más cercanos a Felipe Calderón controlan operación y dinero políticos
  • ‘Iván’ sí es elegible parala Presidencia
  • Mouriño se acerca a actores políticos
  • Lograr acuerdos, el verdadero reto
  • Un año perdido en Bucareli
  • ¿Quién conoce a Juan Camilo Mouriño?
  • Acta de Nacimiento
  • Certificado de nacionalidad
  • Trayectoria: Juan Camilo Mouriño



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